El presidente de Rusia, Vladimir Putin, visitó este jueves las Islas Kuriles, un archipiélago administrado por Moscú y reclamado por Japón. La visita generó una protesta formal del gobierno japonés.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, visitó este jueves las Islas Kuriles, un territorio cuya soberanía es disputada por Japón desde hace más de ocho décadas. La presencia del mandatario ruso en el archipiélago provocó la convocatoria del embajador ruso en Tokio, Nikolay Nozdrev, por parte del canciller japonés, Toshimitsu Motegi. La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, calificó la visita como «absolutamente inaceptable».
Durante su recorrido, Putin visitó una planta procesadora de pescado, un hospital local y degustó caviar, según informaron fuentes oficiales.
El litigio territorial se remonta al Tratado de Shimoda de 1855, el primer acuerdo bilateral entre el Imperio Ruso y el Imperio de Japón. Ese tratado estableció la frontera al norte de cuatro islas: Iturup, Kunashir, Shikotán y el grupo de las Habomai, que quedaron bajo soberanía japonesa. El resto de la cadena insular quedó bajo control ruso.
En 1875, el Tratado de San Petersburgo modificó el mapa: Japón cedió sus derechos sobre la isla de Sajalín a cambio del control total de las Kuriles.
El punto de quiebre ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial. En febrero de 1945, en la Conferencia de Yalta, los líderes aliados Franklin D. Roosevelt, Iósif Stalin y Winston Churchill discutieron el orden de posguerra. Según la postura oficial de Moscú, Roosevelt prometió a Stalin la recuperación de las Kuriles a cambio de que la Unión Soviética declarara la guerra a Japón.
El 9 de agosto de 1945, la Unión Soviética declaró la guerra a Japón y desembarcó en el archipiélago, ocupando las cuatro islas del sur. En ese momento, la población civil japonesa en esas tierras era de aproximadamente 17.000 personas. Entre 1947 y 1949, bajo órdenes de Stalin, el régimen soviético deportó forzosamente a todos los residentes japoneses hacia Japón.
En 1956, la Declaración Conjunta Japón-URSS restableció las relaciones diplomáticas bilaterales, pero no resolvió la disputa de soberanía. Moscú propuso devolver Shikotán y las Habomai, pero Tokio rechazó la oferta y exigió la restitución de las cuatro islas.
En 1998, el presidente ruso Boris Yeltsin y el primer ministro japonés Keizo Obuchi firmaron un compromiso para alcanzar un acuerdo en 14 meses, pero no se logró un avance sustancial.
En 2010, el entonces presidente ruso Dmitri Medvedev se convirtió en el primer jefe de Estado en visitar el territorio en disputa, lo que generó quejas diplomáticas de Japón.
A partir de 2015, el Kremlin implementó un plan de militarización de las Kuriles, con el despliegue de sistemas de misiles costeros Bastión, defensa antiaérea y la construcción de más de 50 instalaciones militares permanentes.
Actualmente, el archipiélago tiene una población de entre 19.000 y 20.000 ciudadanos rusos y es administrado como parte de la provincia de Sajalín.
