13.6 C
Buenos Aires
martes, 28 julio, 2026
InicioSociedadHígado graso: la dieta mediterránea y el endulzante a evitar según un...

Hígado graso: la dieta mediterránea y el endulzante a evitar según un cardiólogo

El cardiólogo Jorge Tartaglione explicó en LN+ que la dieta mediterránea es la más eficaz para tratar el hígado graso, una afección que afecta a 1 de cada 3 argentinos, y advirtió sobre los riesgos del jarabe de maíz de alta fructosa.

La dieta mediterránea se presenta como la opción más eficaz para el tratamiento del hígado graso debido a su contenido en antioxidantes, fibra (presente en frutas, verduras, legumbres y semillas), cereales integrales, omega 3 y su bajo nivel de azúcares.

Se recomienda evitar el consumo de alcohol y bebidas azucaradas. No se trata de eliminar las grasas, sino de controlar la cantidad de energía ingerida y su origen. Entre las pautas alimentarias sugeridas se incluyen:

  • Consumir aceite de oliva a diario, preferentemente crudo en ensaladas para preservar su composición. Se pueden combinar otros aceites para cocinar.
  • Aumentar el consumo de pescado semanalmente, reduciendo progresivamente las carnes rojas y combinándolas con verduras o cereales.
  • Incrementar la ingesta de frutas y verduras hasta alcanzar cinco porciones al día.
  • Incorporar legumbres como lentejas, garbanzos y porotos, que aportan proteínas, especialmente al combinarlas con cereales.
  • Optar por lácteos descremados y bajos en grasa.
  • Agregar frutos secos, fuente de grasas saludables cardioprotectoras.

El cardiólogo Jorge Tartaglione explicó en LN+ que el hígado graso es una afección silenciosa que afecta a aproximadamente 1 de cada 3 argentinos. “El hígado graso no da síntomas. Primero es la acumulación de grasa dentro de las células del hígado y eso se inflama y cicatriza. Hasta ahí lo podemos revertir. Pero cuando pasa la cirrosis ya es mucho más difícil”, afirmó.

Tartaglione señaló que el hígado graso es un factor de riesgo para infarto de miocardio y accidente cerebrovascular (ACV). “A mí como cardiólogo me da una alerta a futuro porque podés tener un problema cardíaco. Si tengo un paciente de 40 años con hígado graso, tengo que estar muy atento”, sostuvo.

Si no se controla, la condición puede evolucionar a cirrosis, fibrosis o cáncer de hígado. Para su diagnóstico, el especialista recomendó dos estudios clave: la ecografía y el análisis de sangre. “Cuando las enzimas hepáticas están elevadas ahí está la sospecha”, indicó.

El tratamiento sugerido incluye dieta saludable, actividad física, pérdida de peso y abstinencia del alcohol.

Tartaglione también advirtió sobre el jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF), un endulzante líquido industrializado presente en muchos productos procesados. “Circula en muchos alimentos. Vas a comprar algo y es el que tiene cuatrocientos productos, evitálo. Es más barato que el azúcar. Ese jarabe en el único lugar donde se metaboliza es en el hígado. Lo impacta y se acumula”, concluyó.

Como opciones caseras para depurar el hígado se mencionan el jugo de remolacha (rico en potasio, vitamina C y betalaína), el té verde (asociado a reducción del riesgo de enfermedad hepática según un metaanálisis) y el café (que demostró efectos protectores cuando se consume de manera moderada, de 3 a 4 tazas al día).

Más noticias
Noticias Relacionadas