Óscar Arias, exmandatario costarricense y Premio Nobel de la Paz, solicitó la salida del presidente de la FIFA luego de que se conociera que revirtió una sanción a un jugador estadounidense tras presión del entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El expresidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, Óscar Arias, pidió la renuncia de Gianni Infantino, presidente de la FIFA, tras confirmarse que el organismo revocó una sanción disciplinaria aplicada a un futbolista estadounidense durante el Mundial 2026, luego de una solicitud del entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
“Gianni Infantino debe irse”, declaró Arias, quien afirmó que la decisión “violenta las normas más elementales del juego que regula, restándole autoridad moral, credibilidad y autonomía a la institución”.
El caso se originó durante el partido entre Estados Unidos y Bosnia y Herzegovina, cuando el delantero Folarin Balogun recibió una tarjeta roja directa. La sanción lo inhabilitaba para el siguiente encuentro de octavos de final frente a Bélgica. Sin embargo, la FIFA anunció que, aunque mantenía la sanción, suspendía su aplicación por un año, lo que permitió la participación del jugador.
Medios internacionales reportaron que Trump realizó tres llamadas telefónicas a Infantino para solicitar la revisión de la expulsión. Trump calificó la decisión del árbitro como “horrible” e “injusta” y agradeció públicamente a la FIFA tras la habilitación de Balogun.
La Federación Belga de Fútbol intentó apelar la medida sin éxito, ya que la FIFA consideró inadmisible el recurso. Según medios internacionales, esta medida excepcional no se aplicaba en un Mundial desde hacía 64 años.
Arias también criticó al gobierno estadounidense, al que acusó de estar “acostumbrado a irrespetar el derecho internacional, las resoluciones de las Naciones Unidas, los derechos humanos e innumerables tratados internacionales”. Sostuvo que “si esta petición hubiese venido de los jefes de Estado de Panamá, Jordania o Cabo Verde habría sido denegada”.
La relación entre Trump e Infantino, con reuniones previas en la Casa Blanca y reconocimientos de la FIFA al expresidente, volvió al centro del debate sobre la influencia política en el fútbol. Hasta el momento, ni Infantino ni la FIFA han emitido comentarios sobre el reclamo de Arias.
