El Gobierno nacional apelará los fallos que suspendieron artículos de la reforma laboral que afectan la caja sindical de Camioneros, mientras la CGT avanza en la organización de paros rotativos inspirados en el modelo francés para agosto.
El Gobierno nacional apelará el fallo judicial que suspendió la aplicación de artículos de la reforma laboral que afectan la caja del Sindicato de Camioneros, mientras la CGT se prepara para iniciar un plan de lucha con paros sectoriales y rotativos a partir de agosto.
El juez laboral Herman Mendel, hasta el martes pasado titular del Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N° 30, ordenó la suspensión inmediata de los artículos 131 y 133 de la Ley 27.802 de Modernización Laboral y de los artículos 5, 6 y 7 del Decreto 407 que reglamentó esa norma en el convenio colectivo 40/89 del Sindicato de Camioneros. Mendel firmó el fallo el martes y efectivizó su renuncia al día siguiente, 1° de julio, aceptada por el Poder Ejecutivo el 22 de mayo.
Los puntos suspendidos incluyen el seguro de sepelio, el subsidio mensual a favor de la viuda, la extensión de la cobertura de obra social, programas de capacitación profesional, actividades sociales y culturales, ayudas asistenciales y prestaciones extraordinarias acordadas en las negociaciones colectivas.
Previamente, el 17 de junio, el titular del Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N° 24, Leonardo Gabriel Bloise, hizo lugar a un pedido del Sindicato de Empleados de la Industria del Vidrio y Afines de la República Argentina (SEIVARA) y ordenó a las cámaras empresarias del sector que sigan cumpliendo con los aportes sociales y solidarios previstos en el convenio, pese a las restricciones de la Ley de Modernización Laboral. Bloise sostuvo que los pagos a obras sociales y fondos de capacitación “benefician indirectamente a la comunidad de trabajadores” y no pueden suspenderse de forma unilateral por parte de las empresas.
La CGT, por su parte, avanzará con la organización de paros “a la francesa”, aprobados para retomar el plan de lucha contra el Gobierno. Este martes, en la sede de Azopardo 802, se reunirá por primera vez la comisión creada para definir las medidas de fuerza sectoriales y rotativas en un período extenso, que concluiría con un nuevo paro general. La mesa organizativa estará integrada por uno o dos miembros de las confederaciones sindicales (industria, transporte, energía, alimentación y comunicaciones), más dirigentes de la CGT y de las dos CTA.
El modelo francés de protestas, inspirado en el aplicado en 2023 contra la reforma jubilatoria de Emmanuel Macron, consiste en coordinar paros por sectores en forma secuenciada: una semana se paralizan trenes, energía y refinerías; la siguiente, recolección de residuos, educación y transporte urbano, alternándose cada siete días hasta llegar a una medida general que abarca a todos los gremios. Las medidas comenzarían después del Mundial de Fútbol, que finaliza el 19 de julio, y el mes clave sería agosto.
