El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) llevará al Pleno del Congreso una proposición de ley para reformar el Reglamento de la Cámara, con el objetivo de suspender temporalmente y sancionar económicamente a los diputados que alteren el orden y sean expulsados de una sesión parlamentaria.
El PSOE presentará el jueves ante el Pleno del Congreso una proposición de ley para modificar el Reglamento de la Cámara. La iniciativa busca establecer la suspensión temporal de la condición de diputado y la aplicación de multas de hasta 2.000 euros para aquellos legisladores que, tras alterar el orden, sean expulsados del hemiciclo.
La reforma se origina tras el incidente protagonizado hace semanas por el diputado de Vox José María Sánchez García, quien fue expulsado después de subir dos veces a la zona reservada a la Presidencia y enfrentarse primero con una letrada y luego con el vicepresidente Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, que presidía la sesión.
Según el texto recogido por Europa Press, la propuesta modifica el artículo 101 del reglamento para incluir una nueva causa de suspensión temporal cuando un diputado “con su conducta, de obra o de palabra, ejerciera en el recinto parlamentario, violencia o intimidación grave sobre la Presidencia o la Mesa, ya sea de la Cámara o de cualquier comisión, o sobre el cuerpo de letrados o ujieres”.
Además, se plantea ampliar el artículo 104, que regula la expulsión del hemiciclo, añadiendo una sanción económica para quienes sean expulsados tras las tres llamadas al orden. La multa oscilaría entre 1.000 y 2.000 euros, según la resistencia mostrada a acatar los requerimientos de la Presidencia.
Actualmente, un diputado expulsado tras tres llamadas al orden puede ser castigado con la prohibición de asistir al resto de la sesión. Con la reforma, esa medida conllevaría una multa de 1.000 euros. Si el diputado se niega a abandonar el salón, la prohibición de asistir a la siguiente sesión iría acompañada de una sanción de 2.000 euros.
Los socialistas sostienen que la reforma busca “proteger la integridad institucional del Congreso” y “salvaguardar la autoridad de sus órganos de gobierno” ante lo que consideran un “deterioro progresivo de las formas parlamentarias”. En la argumentación, señalan que “la reiteración de conductas perturbadoras, aun cuando conlleven la expulsión temporal de la sesión, evidencia la necesidad de reforzar el carácter efectivo y disuasorio del régimen disciplinario”.
La iniciativa apuesta por dotar al Reglamento de “mayor capacidad preventiva y correctora” mediante un “mecanismo adicional” de sanción pecuniaria, similar al que rige en otros parlamentos como el Bundestag alemán.
Esta propuesta se suma a media docena de reformas reglamentarias presentadas o en tramitación en la Cámara baja. Una de ellas, también del Grupo Socialista, ya incluye sanciones para diputados que incumplan el código ético. En tanto, el régimen sancionador para periodistas acreditados en el Congreso ya fue aprobado y está en vigor.
