El director ejecutivo de la Fundación Habilidades Argentinas analizó el mercado laboral, la formación técnica y los desafíos de la educación secundaria en el país.
Rafael Lerena, licenciado en psicología por la Universidad de Buenos Aires, magíster en políticas públicas por la Torcuato di Tella y en economía del comportamiento por la London School of Economics, es el director ejecutivo de la Fundación Habilidades Argentinas (WSK), organismo que representa a WorldSkills International en Argentina. La fundación promueve la excelencia en la formación técnica y los oficios, y articula sus programas con el Ministerio de Educación y la Agencia de Habilidades para el Futuro.
Lerena participó del ciclo de conversaciones convocado por Ticmas para la CAF, en el marco de la elaboración del “Informe nacional sobre demanda laboral, formación y capacitación para la transformación productiva”. Allí señaló que los sectores con mayor apertura laboral en la actualidad son “el sector energético, hidrocarburos, gas, también el sector minero, sobre todo lo que es cobre, litio, la agroindustria”. Sostuvo que estas áreas “pueden ser la posibilidad de Argentina de salir de la restricción externa histórica, del círculo de deuda”, aunque advirtió que no se debe caer en “una primarización extractivista, porque vamos a tener complicaciones en el mercado de trabajo”.
“Tiene que haber ciertas regulaciones que apunten a una posición soberana de nuestra riqueza y que eso redunde en un bienestar; quizás a través de lo tributario en nuestro pueblo, y además poder tener una planificación en términos, por ejemplo, de la formación que implique que se genere trabajo argentino a través de esas iniciativas”, afirmó. Como ejemplo mencionó el caso de Vaca Muerta y el gasoducto, donde “se generó mucho trabajo argentino, pero hay algún caso en particular que fue emblemático, donde tuvimos que traer soldadores turcos porque nosotros no teníamos la capacidad para hacerlo”.
En el plano global, Lerena identificó dos grandes tensiones en el mundo del trabajo: la geopolítica y el desarrollo de nuevas tecnologías. “Las guerras fueron por la energía. Hoy se suma un actor en decir que las guerras también son por el trabajo. Lo estamos viviendo con la guerra comercial entre Estados Unidos y China”, explicó. Agregó que “la inteligencia artificial, la robotización, la automatización” generan un escenario donde “el trabajo es un punto central, complicado, en donde los distintos países van a intentar que el trabajo y el valor agregado quede en su país”.
Respecto a la formación, sostuvo: “No diría para nada que sobran personas, ni que faltan personas. Lo que sí, obviamente, creo es que tenemos desafíos en materia de formación, particularmente en materia de saberes prácticos, de saberes técnicos, por un lado, y por otro lado también competencias básicas y competencias blandas.”
Lerena describió el rol de WorldSkills International como “un movimiento global del que participan alrededor de 90 países en todo el mundo, que tiene como objetivo promover el empleo joven, apuntando a elevar el prestigio de los oficios y a valorizar la formación técnica”. Anunció que “Argentina este año va a realizar la primera competencia local en oficios y después a nivel mundial cada dos años se genera lo que llamamos el mundial de los oficios”. Entre las 65 habilidades destacó oficios como “carpintería, plomero, electricista, pintor, pastelero, cocinero y también las más actuales con mayor tecnología, como robótica o química, ciberseguridad, generación de aplicaciones móviles”.
En cuanto a las competencias más requeridas por las empresas, mencionó “la posibilidad de cumplir horarios, la tolerancia a la frustración, el trabajo en equipo”. Señaló que “no hay un mapa integrado en la Argentina de todas las instancias de formación profesional, de formación para el trabajo” y que “uno de los desafíos es integrarlo”.
Criticó el desfasaje entre la educación secundaria y el mercado laboral: “En general no estamos pensando en nuestra educación secundaria orientada al trabajo, a las demandas, al mercado”. Afirmó que “el sistema educativo tiende naturalmente al status quo” y que “cualquier definición en el mundo educativo puede tener una implicancia de 20 años en los seres humanos y en el país”.
Finalmente, Lerena destacó la valoración de los trabajadores argentinos: “Los trabajadores argentinos en el mundo son muy valorados, tenemos la capacidad siempre de adaptarnos, de hacer muchas tareas en simultáneo, responder, tener personalidad para aceptar los desafíos”.
