Según informaron fuentes del sector, compañías argentinas y brasileñas congelaron proyectos de inversión, especialmente en Vaca Muerta, debido a la percepción de un posible cambio de gobierno en 2025 y la falta de garantías legales.
Un grupo de empresas brasileñas visitó la Argentina en múltiples ocasiones durante 2024 para evaluar inversiones en la cuenca neuquina, impulsadas por los beneficios del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y la cercanía geográfica. Sin embargo, según fuentes del sector consultadas por PERFIL, hace más de un mes todos los proyectos quedaron en suspenso sin fecha de reconsideración.
El CEO de una empresa multinacional proveedora de la cadena de valor señaló, en condición de anonimato, que la caída en la imagen pública del Gobierno de Javier Milei llevó a las empresas a postergar decisiones. “Una inversión millonaria en dólares con rentabilidad a 10 años puede esperar un año y medio”, afirmó.
Hasta el momento, solo empresas argentinas o multinacionales con operaciones previas en el país aprovecharon el RIGI. Un alto ejecutivo de una empresa energética declaró que el presidente de su compañía informó que no se invertirá en proyectos nuevos en Argentina, y que los fondos se desviarán al exterior. “Lo que está en marcha continúa, pero lo nuevo se va a desviar”, precisó.
Las empresas locales estarían tomando decisiones basadas en encuestas electorales, según fuentes del círculo rojo. Consultoras de opinión realizan sondeos que no se publican pero que miden el pulso real de las elecciones, lo que genera preocupación en el sector.
En el Gobierno, fuentes de Casa Rosada y del Ministerio de Economía afirmaron que Milei será reelecto cómodamente, aunque reconocen que el escándalo en torno a Manuel Adorni y las internas libertarias afectaron la percepción pública.
Además, las compañías señalaron la ausencia de una ley que blinde beneficios impositivos y garantice el cumplimiento de contratos bajo legislación internacional como factor que congela inversiones. A pesar de que el Gobierno liberó giros de dividendos, muchas multinacionales comenzaron a abrir subsidiarias que toman deuda en el exterior para garantizar el repago, evitando así la capitalización local.
Consultoras económicas confirmaron que la parálisis de inversiones responde a escenarios de crisis que las empresas evitaban mostrar, pero que ahora afloran ante el adelantado clima electoral. Un empresario del sector productivo sintetizó: “Hoy, las urnas son el límite”.
