Una encuesta global revela que el 93% de los jóvenes de la Generación Z considera que la IA los benefició, pero el 40% admite no poder prescindir de ella, y un 46% teme que su uso excesivo afecte sus habilidades cognitivas.
Buenos Aires, 21 de mayo (NA) – Un estudio global realizado por GoTo y Workplace Intelligence, citado por Newsweek, analizó la relación de los jóvenes de la Generación Z (nacidos entre 1997 y 2012) con la inteligencia artificial (IA) en el ámbito laboral. Según los resultados, el 93% de los encuestados afirmó que el uso de la IA los benefició, mientras que un 40% declaró que siente que no puede funcionar sin ella.
El informe señala que el 62% de los participantes indicó depender demasiado de la IA. Asimismo, el 46% manifestó que esta dependencia está mermando sus habilidades y los está “haciendo menos inteligentes”, y el 50% expresó su creencia de que un uso excesivo de la IA podría perjudicar sus perspectivas profesionales a largo plazo.
El consultor de recursos humanos Bryan Driscoll declaró a Newsweek: “Lo más llamativo de las estadísticas que compartieron no es que el 40% de la Generación Z sienta que no puede funcionar sin IA, sino que sean lo suficientemente conscientes como para admitirlo. Esa conciencia es poco común. Y demuestra que la dependencia de la IA no es una deficiencia personal, sino una decisión de diseño industrial”.
Driscoll agregó: “Para los trabajadores, la IA es excelente para elevar el nivel mínimo de competencia, pero inútil para establecer un techo. Las carreras profesionales se construyen sobre el criterio, la originalidad y la capacidad de desenvolverse en situaciones ambiguas. Estas son precisamente las habilidades que se atrofian cuando se externaliza el pensamiento. Una generación que solo trabaja con la ayuda de la IA tendrá dificultades para desarrollar el criterio de alto nivel que buscan los empleadores”.
El estudio también indica que, si bien los líderes de TI ven cada vez más la IA como una ventaja competitiva, los empleados de la Generación Z parecen desear usar la IA pero no están seguros de cuándo su uso resulta excesivo. Driscoll advirtió: “Empleadores, ¡cuidado! ¿qué harán cuando esta generación deba asumir roles de liderazgo? Las empresas que no invirtieron en el desarrollo de su talento joven se encontrarán con una capa intermedia debilitada, con gran dominio de las herramientas pero poca capacidad de discernimiento”.
