Estudiantes, docentes y sectores políticos se congregan en Plaza de Mayo para reclamar por el presupuesto universitario, en medio de denuncias por el estado de las facultades y el silencio de algunas agrupaciones.
La Marcha Federal Universitaria tiene hoy su epicentro en la histórica Plaza de Mayo, donde desde temprano comenzaron los preparativos para una movilización que promete reunir a estudiantes, docentes, no docentes y distintos sectores políticos y sociales en defensa del financiamiento universitario y de la educación pública.
En la previa de la convocatoria, en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires se realizó un “cartelazo” impulsado por estudiantes y agrupaciones universitarias. Allí, Violeta —estudiante de la casa de estudios— describió un panorama crítico sobre el estado edilicio de la facultad: “Estamos en una Facultad que inició el año con una invasión de ratas y que no tiene horarios”, denunció durante la protesta.
La situación adquiere además un fuerte contraste político y simbólico: la sede universitaria se encuentra a pocas cuadras de la casa del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, uno de los funcionarios más identificados con la defensa del ajuste impulsado por el Gobierno nacional sobre el sistema universitario.
El recorrido continuó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, donde llamó la atención el hermetismo de las agrupaciones estudiantiles. Ningún espacio quiso brindar declaraciones sobre la situación de las universidades nacionales. Militantes de La Mella, La Cámpora, Nuevo Derecho y Franja Morada respondieron en sintonía: “No podemos hablar”. Dentro de la facultad apenas podía verse un único cartel haciendo alusión al incumplimiento de la ley de financiamiento universitario, aunque ni siquiera resultaba legible. La escena expuso el clima de cautela y tensión política que atraviesa hoy el debate universitario.
En la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires, en cambio, sí hubo voces dispuestas a manifestarse públicamente. Axel, estudiante de Medicina, sostuvo que “sin cumplir la ley no tendremos el orgullo que es la Universidad y la Salud Pública”, en referencia al reclamo por el financiamiento del sistema universitario y hospitalario.
Mientras tanto, en Plaza de Mayo ya comenzaron a montarse columnas, banderas y escenarios de cara a una movilización que buscará reeditar el impacto político y social que tuvieron las multitudinarias marchas universitarias de los últimos años. Organizaciones estudiantiles, sindicatos docentes y sectores de la oposición anticipan una convocatoria masiva en rechazo al ajuste presupuestario sobre las universidades nacionales.
