El ministro de Economía reconoció que el dato de actividad de febrero fue negativo, pero aseguró que la recuperación ya está en marcha, con mejoras en industria, construcción y exportaciones.
El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó durante la apertura del Congreso Económico Argentino en el marco de ExpoEfi 2026 que “el dato de actividad de febrero dio mal”, aunque destacó que se venía de números récord. Buscó mostrar que la recuperación de la actividad empieza a ganar volumen, señalando que sectores como la industria y la construcción ya muestran señales de mejora y que la economía crecerá “más de lo esperado” en los próximos meses.
Caputo intentó dejar atrás la discusión centrada en inflación y tipo de cambio para instalar otro eje: que el programa económico ya se traduce en más actividad, exportaciones, inversiones y obra privada. “Por los próximos meses vamos a ver a la inflación convergiendo hacia abajo y a la economía creciendo más de lo que hubiéramos esperado”, sostuvo.
Uno de los puntos centrales fue la mejora de la industria y la construcción, sectores golpeados por la recesión. En construcción, vinculó la recuperación con el avance de concesiones y obras viales. Anticipó que en julio estarán en obra 9.000 kilómetros de corredores viales y se licitarán otros 12.000 kilómetros de rutas nacionales, además del traspaso de rutas a las provincias.
En el frente externo, Caputo aseguró que Argentina está en “niveles récord de exportaciones” y se acerca a los US$ 100.000 millones exportados. Destacó el rol del campo y señaló a la energía y la minería como grandes motores: solo en energía, el país podría acumular un superávit de US$ 350.000 millones hasta 2035, y en minería otros US$ 162.000 millones.
Además, anticipó que en las próximas semanas ingresarán 7 u 8 proyectos al RIGI, por entre US$ 30.000 millones y US$ 40.000 millones adicionales, concentrados en upstream. También sostuvo que el proceso de concesiones y privatizaciones continuará hasta fin de año, con ingresos estimados en US$ 2.000 millones.
“Nuestro modelo apunta a que los 48 millones de argentinos puedan tener acceso a bienes de mayor calidad a menor precio”, afirmó Caputo, insistiendo en que el sector público debe seguir bajando impuestos y eliminando regulaciones, mientras el sector privado debe invertir y competir.
