La plataforma se consolida como el mayor productor de cine y series en el país, transformando la industria con estrenos para 2026 que van del documental al thriller histórico.
La ficción argentina atraviesa una transformación profunda. El prime time televisivo, antes dominado por series y telenovelas, ha cedido terreno a los realities y concursos de canto. Esa franja horaria, clave para las marcas y la exposición de actores, se ha trasladado al ámbito de las plataformas de streaming, con Netflix a la cabeza como el mayor productor de contenido nacional.
Un actor de reconocida trayectoria, que prefirió mantener su identidad en reserva para evitar conflictos contractuales, explicó a NOTICIAS: «Al trabajar para una plataforma, uno pierde el control del personaje y luego de la historia. La mayoría son series preestablecidas, con mucho trabajo previo de producción, guión y locaciones. Si uno acepta, entra en esa vorágine dando lo mejor, pero sin la conexión diaria que se tenía en la televisión, donde el día a día sugería cambios o potenciar algún rasgo». Y agregó: «Por eso hay muchas series que quedaron en una sola temporada; no rindieron y no hubo tiempo para revertirlo en la diaria».
Desde Netflix, bajo el lema «Hecho en Argentina», destacan que la gran apuesta de 2026 es «Felicidades», dirigida por Álex de la Iglesia y protagonizada por Adrián Suar y Griselda Siciliani. Adaptación de la obra de Mariano Pensotti, la película convierte una celebración íntima en un dispositivo narrativo donde el humor negro y el caos revelan las grietas de una pareja. Otro de los tanques es «Lo dejamos acá», con Ricardo Darín y Diego Peretti, que explora la deriva ética de un psicoanalista que cruza límites con sus pacientes hasta que un escritor bloqueado pone en crisis su método y su moral.
El modelo contractual de las productoras globales impone nuevos parámetros. Los actores firman acuerdos de confidencialidad y los guiones llevan marcas de agua con sus nombres para rastrear filtraciones. «Muchas veces uno da entrevistas y no puede hablar de lo que viene porque la penalización no solo es económica, sino que no te vuelven a llamar», señaló el actor. No obstante, también hay aspectos positivos: «Uno firma un contrato por una o dos temporadas y no hay posibilidad de que se levante el capítulo 10 o 15, como sucedía antes, cuando proyectabas el año con una telenovela y al mes te quedabas sin trabajo».
Netflix reúne a actores preferidos por el público argentino. En esa línea se inscribe «Risa y la cabina del viento», dirigida por Juan Cabral y protagonizada por Diego Peretti, Joaquín Furriel y la cantante Cazzu. El universo documental también es central: «Yiya Murano: muerte a la hora del té», de Alejandro Hartmann, reconstruye el caso de la mujer que envenenó a sus amigas en los años 70 para ocultar estafas, con testimonios de periodistas, allegados y su propio hijo. La ficción histórica llega con «Gordon», thriller protagonizado por Rodrigo de la Serna y dirigido por Pablo Trapero y Pablo Fendrik, basado en la novela de Marcelo Larraquy sobre Aníbal Gordon, un delincuente que se involucró en los años más violentos de la década del 70.
Las continuidades sostienen el vínculo con la audiencia: «Envidiosa» estrena su cuarta temporada con Griselda Siciliani, y «En el barro» avanza hacia una tercera entrega. Sin embargo, el sistema no concede segundas oportunidades: series como «El refugio atómico», con Joaquín Furriel, fueron canceladas tras una temporada pese al reclamo en redes sociales.
