La actriz y cantante, conocida por su participación en programas infantiles, habla sobre su intensa rutina laboral, su reencuentro amoroso y su faceta como creadora de contenido en plataformas digitales.
Lorena Paola fue una niña prodigio que brilló en Cantaniño y Festilindo, y con apenas 8 años ganó el Segundo Festival Interamericano de la Canción Infantil en Puerto Rico. La popularidad le llegó con Crecer con papá, y se ganó el corazón del público con su ternura e inocencia. Desde entonces, no ha dejado de trabajar en televisión y teatro.
Inquieta, durante años también se ganó la vida como personal trainer y desde hace un tiempo tiene una marca de ropa. Además, genera contenido en las plataformas OnlyFans y Divas Play, y protagoniza Despeinada, el musical, todos los sábados a las 20.30 en el Multiescena, y en mayo agregan los viernes. En el mismo teatro, pero los sábados a las 18, está con Los sospechosos del piso 10, y también es panelista de El run run del espectáculo, en Crónica.
“Para mí el ocio es hacer lo que me gusta”, dice la actriz, convencida. Durante una charla con LA NACION, contó su historia de amor con Pablo, con quien se reencontró hace cuatro años. También abrió su corazón al hablar de su relación con su madre, Betty, que falleció el año pasado, y relató un incidente vial del que salió milagrosamente ilesa, aunque el auto sufrió destrucción total.
“Sí, porque todo lo que hago, me encanta. Amo hacer Despeinada porque trabajo con el mismo grupo desde 2018 y es un placer. Son como mi familia porque todos tenemos la misma pasión, la misma entrega, el mismo compañerismo. Y lo disfruto como espectadora porque cuando no estoy en escena, me quedo al costado y me río como loca”, comentó.
En la obra interpreta a “una monja medio trucha”, y se divierte porque nunca estuvo tan tapada. “Obviamente, tiene una vuelta de tuerca porque en realidad es una ladrona que se cruza con una familia que está llevando las cenizas de la abuela a Mar del Plata y pasan cosas”, explicó entre risas.
Sus sábados están explotados: “A la tarde estoy en El run run del espectáculo desde hace siete años, de 16 a 18, y salgo disparada al teatro porque a las 19 subo al Multiescena con Los sospechosos del piso 10, y a las 20.30, en el mismo teatro hacemos Despeinada. Por suerte, los chicos me ayudan a cambiarme”.
Además de su carrera artística, tiene un showroom en Pilar y otro en Olivos donde vende ropa urbana, estudia inglés y mantiene contacto con exalumnas que le piden rutinas de entrenamiento. “Ya no tengo tiempo de ser personal trainer, apenas entreno yo. Es mi otra pasión. Sigo, además, con OnlyFans y Divas Play. Para mí, todo eso es ocio porque me gusta”, afirmó.
En el plano personal, se reencontró con Pablo, su primer amor importante, casi 30 años después. “Nos conocimos en la cancha de Vélez, porque los dos somos fanáticos, y en ese momento tuvimos una relación de un año. Después, por cosas de la vida, dejamos de vernos. Casi 30 años después nos reencontramos. Empezamos a hablar por Instagram, un día nos vimos y a los tres días se mudó a casa”, relató.
