Según el informe de ADIMRA, el sector registró una leve mejora intermensual pero acumula una fuerte caída en el primer trimestre. La utilización de la capacidad productiva se ubicó en 41,8%, marcando un deterioro estructural.
La actividad metalúrgica registró en marzo una caída interanual del 4,1%, aunque mostró una suba del 1,5% frente a febrero, según el informe mensual de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA). Pese a la mejora intermensual, el sector acumula en el primer trimestre del año una contracción del 6,9% y continúa operando muy por debajo de sus niveles más altos recientes.
El dato que genera mayor preocupación es la utilización de la capacidad instalada, que bajó al 41,8%. Esto representa una caída de 5,3 puntos porcentuales respecto al mismo período del año anterior y es el nivel más bajo en los últimos cuatro años. «Este nivel refleja un uso muy acotado del aparato productivo y confirma el carácter recesivo del actual escenario industrial», destacó el informe.
El retroceso afectó a prácticamente todo el entramado metalúrgico. Solo los rubros de Maquinaria Agrícola (1,8%), Autopartes (2,1%) y Carrocería y Remolques (2,0%) mostraron leves crecimientos intermensuales. El resto de las actividades permanecieron en terreno negativo.
El análisis por cadena de valor refuerza este diagnóstico. Solo las empresas vinculadas a Automotriz (2,0%) y Agrícola (0,7%) tuvieron registros positivos. En cambio, se observaron variaciones negativas en las cadenas de alimentos y bebidas (-1,4%), consumo final (-8,8%), construcción (-6,7%), petróleo y gas (-4,7%), minería (-2,7%) y energía eléctrica (-2,9%).
El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, advirtió: «La utilización de la capacidad instalada en niveles mínimos históricos expone con claridad el deterioro estructural que atraviesa el sector. Los datos recientes no alcanzan a revertir una dinámica profundamente debilitada y sin señales consistentes de recuperación en el mercado interno». Agregó que la falta de demanda interna impacta directamente en el empleo, configurando un cuadro de extrema preocupación.
La contracción tiene un fuerte correlato territorial. Todas las provincias relevadas mostraron bajas interanuales, confirmando que se trata de una caída extendida. La provincia de Buenos Aires fue la de peor desempeño, con una baja del 5,6%, mientras que Santa Fe registró un descenso más moderado del 0,3%.
Las perspectivas a corto plazo no son alentadoras: según el relevamiento, 6 de cada 10 empresas no esperan cambios positivos en su producción para los próximos tres meses. Finalmente, el nivel de empleo del sector registró una caída interanual del 2,6% y una baja del 0,4% con respecto a febrero.
