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viernes, 17 abril, 2026
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El RIMI: un nuevo régimen de incentivos para medianas inversiones en Argentina

El Gobierno nacional reglamentó el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), con beneficios fiscales para empresas. Mientras algunos sectores lo ven como un apoyo, representantes pymes cuestionan su alcance en el actual contexto económico.

El Gobierno nacional reglamentó, mediante el decreto 242/2026, el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI). La medida, que deriva de la Ley de Modernización Laboral, tiene como objetivo impulsar la inversión productiva, mejorar la competitividad, fomentar exportaciones y generar empleo. El régimen tendrá un plazo de dos años para la realización de las inversiones y ofrecerá una serie de beneficios fiscales.

Según un comunicado del Ministerio de Economía, el RIMI busca potenciar las inversiones productivas de empresas que, por su tamaño, no están incluidas en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

Sin embargo, la iniciativa se da en un contexto complejo para el sector pyme. Diego Ojeda, presidente de la Asociación ENAC, señaló en una entrevista radial que en el actual gobierno cerraron más de 21.000 pymes y que aproximadamente un 7% del total (unas 30.000 empresas) podría cerrar este año. Ojeda atribuyó esta situación a la caída del consumo, la apertura de importaciones y el aumento de costos fijos.

Por su parte, Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos, cuestionó el alcance del RIMI. «El objetivo del RIMI es potenciar inversiones y mejorar la competitividad, pero hoy la industria viene en caída permanente y no hay condiciones para invertir», afirmó. Rosato sostuvo que el esquema podría ser útil para sectores como el agro o la energía, pero no generaría un impacto diferencial en la industria manufacturera, que enfrenta una crisis con cierres de fábricas y despidos.

Para el dirigente, la prioridad debería ser una ley de emergencia productiva, fiscal, laboral y financiera que frene embargos, otorgue financiamiento blando, reduzca costos laborales y fije el precio de la energía. «Hoy no buscamos crecer, sino sobrevivir», señaló, confirmando que el sector buscará avanzar con un proyecto de emergencia en el Congreso.

El economista Mariano Ricciardi también opinó que el RIMI «por sí solo no alcanza», aunque podría dar «algo de oxígeno» a las pymes medianas.

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