Las delegaciones de ambos países mantuvieron 14 horas de diálogo en Pakistán, con puntos clave como la desnuclearización, la situación en el estrecho de Ormuz y los activos congelados aún sin resolver.
En el cuarto día de la tregua de dos semanas en el conflicto, delegaciones de Estados Unidos e Irán mantuvieron este sábado intensas negociaciones en Islamabad, capital de Pakistán, sin alcanzar un acuerdo tras aproximadamente 14 horas de reuniones. Las conversaciones, que se desarrollaron en el hotel Serena, tienen como objetivo un posible acuerdo de paz.
Según informaron fuentes internacionales, las principales diferencias radican en la exigencia estadounidense de una desnuclearización total de Irán, el reclamo iraní para que Israel cese sus ataques en el Líbano durante la tregua, la situación en el estratégico estrecho de Ormuz y el desbloqueo de activos financieros iraníes congelados en el exterior.
El gobierno de Estados Unidos, representado por el vicepresidente JD Vance y Jared Kushner, presentó un plan de 15 puntos como base para las discusiones, el cual fue cuestionado por la delegación iraní. Por su parte, Irán insistió en que el estatus del estrecho de Ormuz, bajo su control, no cambiará mientras persistan lo que calificó como «exigencias excesivas» de Washington.
La tensión en la zona se reflejó en reportes sobre movimientos de buques estadounidenses y la advertencia de la Guardia Revolucionaria Iraní de responder a presencias militares. Paralelamente, Teherán condiciona avances en el diálogo al acceso a sus fondos retenidos en el extranjero, punto en el que fuentes estadounidenses negaron haber cedido.
Otro tema crítico es la continuidad de los ataques israelíes en el sur del Líbano, área con población chiíta. Irán reclama un alto al fuego real, mientras Israel argumenta que sus operaciones están dirigidas contra Hezbollah. En este contexto, el presidente francés, Emmanuel Macron, hizo un llamado a detener los ataques en la región.
