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sábado, 11 abril, 2026
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Una casa sola: la narrativa de un hogar que cuenta su propia historia

La nueva novela de Selva Almada, ‘Una casa sola’, explora la memoria y los misterios de una vivienda abandonada en el monte argentino, que narra en primera persona la desaparición de sus habitantes.

Una casa puede ser mucho más que un refugio; puede ser un testigo silencioso de historias pasadas. En su novela más reciente, Una casa sola, la escritora entrerriana Selva Almada le otorga voz a una vivienda deshabitada en medio del monte, que relata la misteriosa desaparición de la familia Lucero. La casa, lejos de estar vacía, está habitada por recuerdos, por la naturaleza que la invade y por una serie de espectros que deambulan por el lugar.

La narración, en primera persona desde la perspectiva de la casa, reconstruye la vida de los Lucero y se remonta incluso a tiempos anteriores a su construcción, conectando con episodios históricos como el asesinato de un caudillo —claramente referenciado como Urquiza— y con las voces de excombatientes de Malvinas y otros fantasmas. Esta técnica narrativa no es nueva en la literatura argentina; Manuel Mujica Lainez ya la había empleado en su novela gótica La casa, donde una vivienda porteña narra la decadencia de una familia aristocrática.

Sin embargo, el enfoque de Almada difiere. Mientras la casa de Mujica Lainez presenta una voz más humana y neurótica, la de Almada encarna una conexión profunda con el espacio natural. Su narrativa explora las relaciones de poder —entre patrones y puesteros, hombres y mujeres, humanos y animales— y reflexiona sobre la dicotomía entre civilización y barbarie, todo ello matizado por un ritmo poético que evoca el paisaje del litoral.

La novela no solo se centra en el misterio de la desaparición, sino que también se sumerge en la esencia del monte y sus ciclos, una característica que Almada ya había explorado en su obra anterior, No es un río. A través de una prosa sensible y observadora, Una casa sola invita a considerar cómo los espacios que habitamos conservan y relatan las huellas de lo que ocurrió en ellos.

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