Un grupo de exembajadores, dirigentes políticos, académicos y referentes de derechos humanos emitieron un comunicado conjunto en el que cuestionan el posicionamiento del gobierno nacional en el conflicto y reclaman una solución negociada.
En el contexto de la tensión internacional por el conflicto en Medio Oriente, más de ochenta figuras públicas de Argentina, entre las que se encuentran exembajadores, referentes de derechos humanos, dirigentes políticos, académicos y militantes, suscribieron una declaración conjunta titulada «No a la guerra: los argentinos afirmamos nuestro compromiso con la paz».
El documento, difundido este martes, expresa «honda consternación y categórico rechazo» al involucramiento de la República Argentina en el conflicto, en alusión a las declaraciones del presidente Javier Milei, el canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa Carlos Presti. Los firmantes reafirman en el texto el compromiso con una solución pacífica y negociada.
Entre los adherentes se encuentran el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, la exembajadora Alicia Castro, la referente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora Taty Almeida y el diputado nacional y excanciller Jorge Taiana.
En la declaración, se califican como «temerarias» las manifestaciones de los funcionarios y se sostiene que implican «una abierta contradicción con la histórica adscripción de nuestro país a los principios y normas del derecho internacional y una flagrante violación de nuestro régimen constitucional». Se citan expresiones del presidente Milei como «Irán es nuestro enemigo» y «vamos a ganar la guerra».
Los firmantes argumentan que «Argentina no está en guerra con ningún país» al no haberse cumplido el proceso que establece la Constitución Nacional, que requiere la declaración del Congreso. Señalan que la conducta del gobierno «desafía a la Constitución Nacional y al derecho internacional» y que las facultades del Poder Ejecutivo en política exterior «no son absolutas ni discrecionales».
El texto también critica el respaldo oficial a acciones militares conjuntas de Estados Unidos e Israel contra Irán, emitido a través de un comunicado de la Oficina del Presidente, calificándolo de «inadecuada toma de posición». Asimismo, rechaza «el hipotético envío de tropas a Medio Oriente y la habilitación de nuevos ejercicios militares sin autorización del Congreso».
Finalmente, la declaración concluye que la postura del gobierno configura «el abandono de los criterios rectores de la política exterior argentina» y representa una «práctica apologética del unilateralismo militarista».
