En un hecho inédito en décadas, el pontífice realizará el recorrido completo del Viernes Santo en Roma, marcando un retorno a la tradición.
Por primera vez en décadas, el Papa León XIV cargará personalmente la cruz en las 14 estaciones del Viacrucis en el Coliseo de Roma. Este acto, programado para la noche del Viernes Santo, marca un hito por la extensión del esfuerzo físico, ya que en pontificados anteriores el papa solía portar el símbolo solo en la primera y última estación.
León XIV justificó su decisión al señalar que es una señal importante, ya que «el papa debe cargar sobre sí todas las cruces de la humanidad y demostrar que Jesús sigue sufriendo». El recorrido, que evoca el camino de Jesús hacia el Gólgota, comenzará dentro del anfiteatro romano y concluirá en la Colina del Palatino.
La celebración será de acceso libre, permitiendo que miles de fieles se congreguen en los alrededores del monumento. Se instalarán pantallas gigantes para facilitar la visualización. La tradición entre los asistentes es llegar con antelación y encender antorchas y velas al inicio del rito.
En su primera misa crismal del Jueves Santo, León XIV presentó a la cruz como un «antídoto frente a la ocupación imperialista del mundo» y las lógicas de dominio, subrayando que la misión cristiana es un «caminar juntos».
Este acto contrasta con los últimos años del pontificado del Papa Francisco, quien, por razones de salud y movilidad, solía presidir el rito desde una tarima o debía ausentarse, delegando el porte de la cruz a fieles o al cardenal vicario.
Las meditaciones para el Viacrucis de este año fueron escritas por el Papa Francisco. Los comentarios durante la peregrinación estarán a cargo del fraile menor Francesco Patton, ex custodio de Tierra Santa.
Las celebraciones de Semana Santa continuarán el sábado con la Vigilia Pascual en la Basílica de San Pedro y culminarán el Domingo de Resurrección con la Misa de Pascua y la bendición Urbi et Orbi.
