La joven abogada santiagueña, acusada de injurias racistas, arribó a su provincia natal tras casi tres meses con prisión domiciliaria y el pago de una fianza.
Agostina Páez, la abogada de 29 años que estuvo detenida casi tres meses en Brasil acusada de injurias racistas, regresó anoche a Santiago del Estero. Su llegada al aeropuerto internacional de Termas de Río Hondo estuvo marcada por una emotiva reunión con familiares y amigos.
«Ha sido muy duro para mí estando allá sola», declaró Páez, quien señaló que en su proceso judicial «ha habido muchas situaciones injustas» y que pidió perdón en reiteradas oportunidades. La joven arribó acompañada por su padre, Mariano Páez, y por el abogado Sebastián Robles, quien gestionó su defensa.
Robles explicó que resolver la situación «fue un proceso largo y dificultoso» y destacó que, a partir de ahora, el trámite será por escrito, por lo que Páez no necesitará volver a Brasil. Su liberación se concretó tras el pago de una caución de aproximadamente 19.000 dólares, monto reducido respecto a la pretensión inicial de 120.000 dólares luego de que una cámara revisara el caso.
Durante su escala en Buenos Aires, Páez se reunió con la senadora nacional Patricia Bullrich, quien expresó su preocupación por el caso y destacó «el gran trabajo de sus abogados, el acompañamiento incondicional de su familia y el apoyo del Gobierno».
Páez había quedado detenida el 14 de enero pasado, acusada por un incidente en un bar de Ipanema. Permaneció con prisión domiciliaria y una tobillera electrónica hasta su liberación esta semana.
