Con una liga nacional y una selección que compite a nivel internacional, el fútbol para personas con amputaciones se consolida en el país, demostrando que la pasión por el deporte no tiene límites.
El fútbol es un deporte que despierta pasiones en todo el mundo. Para quienes han sufrido una amputación, ya sea por enfermedad o accidente, esta actividad parecía quedar fuera de su alcance. Sin embargo, desde la década de 1980, surgió a nivel global el «fútbol de amputados», una adaptación del deporte que define reglas específicas: equipos de 7 jugadores, canchas y arcos reducidos, tiempos de 25 minutos y sin ley del offside. No se permite el uso de prótesis, solo bastones canadienses. Los arqueros, que no pueden salir del área, tienen una amputación de un miembro superior, mientras que los jugadores de campo, de un miembro inferior.
En Argentina, la Federación Argentina de Futbolistas Amputados se creó en 1999. El impulso definitivo llegó en 2001 con la Agrupación Entrerriana de Futbolistas Amputados, permitiendo el salto de partidos informales a campeonatos regionales y mundiales. Ese mismo año se formó la selección nacional, bautizada como «Los Rengos», que debutó en el Sudamericano de Río de Janeiro.
Un hito histórico ocurrió en 2010, cuando Crespo, Entre Ríos, fue sede del Mundial organizado por la Federación Mundial de Fútbol de Amputados. Allí, la selección argentina alcanzó el subcampeonato frente a más de 22 mil espectadores.
Actualmente, la Liga Nacional, creada en 2017, reúne a unos 180 jugadores de clubes de Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires, Tucumán, Misiones, Entre Ríos y Mendoza. En el torneo local 2024, el campeón fue «Los Teros» de Córdoba. Este equipo, junto a «Los Guerreros» de Rosario, representó al país en la primera Copa Libertadores de la disciplina, organizada en San Pablo, Brasil, en febrero de 2024, donde obtuvieron el cuarto puesto.
«Dejar la bandera en lo más alto es la forma de abrir puertas y conseguir apoyos», explica el jugador santafesino Hernán Travagliante. El equipo cuenta con el apoyo de la Asociación del Fútbol Argentino para la indumentaria y utiliza el Cenard para entrenar. Para financiar viajes, como el de la Copa Libertadores, han recibido ayuda de figuras como Ángel Di María, quien participó en videos para recaudar fondos.
Esta disciplina demuestra cómo el deporte puede ser un motor de superación e inclusión, cumpliendo sueños con esfuerzo y pasión.
