-Vinieron once gobernadores a Nueva York. ¿Para qué?
-Hay 11 gobernadores. Estamos mostrando que el orden en la macroeconomía, la baja de la inflación, el régimen de incentivos para grandes inversores, se va a mantener en el tiempo. De una vez por todas tenemos que entender aunque cambien los gobiernos, tengamos en claro que hay políticas de Estado que se deben mantener en el tiempo para que aquellos que quieren invertir en nuestro país se sientan seguros. Lo que le faltaba al Gobierno mostrar a los inversores era que independientemente de los cambios, hay gobernabilidad.
-¿Y alcanza?
-Hay once gobernadores Y hay algunos que no quieren venir, pero acompañan. Son de distintos partidos políticos y eso es lo que necesita el Gobierno mostrar: confianza. La preocupación es que no empiezan a acelerarse los motores de la economía, como el consumo y las inversiones. Hay que hacerlo, yo quiero que le vaya bien al Gobierno. Por eso estamos, acá, para ayudar a que aumenten las exportaciones. Ya no le podemos echar la culpa a los gobernadores. Que haya caído el consumo no es culpa de los gobernadores, que no haya inversiones no es culpa de los gobernadores, que las exportaciones no sean suficientes no es culpa de los gobernadores. Se nos ha quitado un montón de recursos. Este bimestre fue el peor de todos en 13 años por la caída de la recaudación. La baja de un impuesto coparticipable como el IVA afecta mucho a las provincias. Al Gobierno le está faltando un poquito de reciprocidad, sobre todo con aquellos que acompañamos en todo momento para que para que puedan salir adelante estas leyes.
-¿Qué reciprocidad le reclama al Gobierno?
-Primero tienen cumplir con los acuerdos preexistentes. Hay obras que no afectaban el equilibrio fiscal y se firmaron en junio del año pasado. El último certificado que se pagó fue en octubre. A este ritmo las obras las inaugurarán mis tatarabuelos. Necesitamos esas obras de infraestructura, una salida al Pacífico y al Atlántico. Cuando cierran tantas pymes y hay tanta gente desocupada, ¿a quién acuden en el Norte? Al Estado. Las rutas siguen totalmente destruidas. Hay un impuesto para conservarlas y hace 2 años que no las arreglan. Lamentablemente las del norte son rutas de la muerte. Los funcionarios no recorren el país. Es muy triste que cada vez que nos necesitan haya reuniones para ver la agenda nacional. A pesar de los insultos, de los desaires, de la falta de compromiso, de los incumplimientos, seguimos acompañando. Hay que buscar el justo medio, como decía Aristóteles. Cuando el Gobierno necesitó los votos de los gobernadores nosotros estuvimos presentes. Hay cosas que no acompañamos y no vamos a acompañar nunca, cuando afecten los intereses de nuestra provincia.
-¿Entonces qué sentido tiene seguir acompañando a un Gobierno que no cumple con lo que promete?
-Porque todavía tenemos esperanza. Yo soy de los que cree que nunca hay que volver atrás. Si la alternativa es el peronismo que habla de renovación y para mí es reciclaje, es muy difícil. La gente le dijo que no, se cansó. Ya tuvieron su oportunidad: no funcionó. Y ahora la gente tiene la esperanza de que con este Gobierno funcione. Ahora, esa esperanza no es eterna. Hay que buscar los puentes que nos unan. Cuando uno gobierna, gobierna para todos. Es el Presidente de todos los argentinos.”
-El Presidente dice que el empleo crece y que en el segundo trimestre la economía va a crecer. ¿Ustedes lo perciben?
-Yo puedo decir lo que pasa en mi provincia. Hay una caída fuerte del consumo. Veo las cantidades de pymes que cierran, la cantidad de gente que queda sin trabajo. Los motores de la economía no empiezan a ponerse en marcha. Quiero que le vaya bien al Gobierno. Si le va bien al Gobierno nos va bien a las provincias. La agenda no solo tiene que ser nacional. Me parece una falta de respeto buscarnos cuando se tiene que sacar leyes. Después los funcionarios se convierten en los hermanos cuesta. A unos cuesta encontrarlos y a otros cuesta cobrarlos.
-Usted habla de reactivar el consumo, ¿qué medidas imagina para eso?
-Reactivar el consumo es ponerle plata en el bolsillo a la gente. Y es muy difícil. Si no hay trabajo, si los sueldos no suben, la gente empieza a bajar su gasto y se afecta la economía. La inversión es fundamental. Si llega rápidamente se moviliza la economía.
-Dijo que cuesta encontrar a los ministros? Cambió algo con el cambio de ministros como la incorporación de Diego Santilli como en Interior?
-Santilli le pone toda la voluntad del mundo. Estamos hace una semana aquí en Nueva York y no pudimos juntar con nadie. Tampoco lo hemos pedido y tampoco nos han ofrecido. Recién hoy el ministro Caputo tuvo palabras de agradecimiento con los gobernadores.
-¿El Gobierno necesitaba más a los gobernadores que los gobernadores al Gobierno?
-El gobierno necesitaba más de los gobernadores hoy que los gobernadores del gobierno en este viaje.
-¿Cómo es su vínculo con el Presidente y el gabinete?
-Con el Presidente tengo muy buena relación, pero sin la presencia de los gobernadores no creo que los inversores recuperen confianza. Los recursos naturales son de las provincias. Las prioridades del gobierno nacional acá han sido otras que establecer contacto con nosotros.
-Dice que tiene buena relación con el Presidente. ¿No le transmite esta situación?
-No hablo de política mucho con el Presidente, hablamos de otras cosas. El Presidente tiene las mejores de las intenciones, es transparente. Tiene en claro el objetivo económico, pero en el medio está la política.. El presidente tiene que hacer política. Y si no la hace él, los que están abajo tienen que hacer política. Los que no estamos obligados a acompañar somos los gobernadores e igual acompañamos para ayudar. Y en algún momento eso molesta. Tenemos una oportunidad histórica es el momento de que las inversiones lleguen de que se tenga más en cuenta las necesidades reales que la agenda no solamente sea la que impone el Gobierno.
-¿Usted coincide con las críticas que el Presidente hizo a los empresarios argentinos el martes frente a los inversores?
-No era el ámbito. Lo que tenemos que mostrar es el potencial que tiene la Argentina: dar credibilidad y confianza. Hablar de las bondades del RIGI, garantizar políticas de Estado para dar credibilidad y confianza. Es lo que hay que recuperar en el mundo, no solamente acá en Estados Unidos, porque la Argentina la perdió este eh por mucho tiempo. Si al argentino le cuesta invertir en la Argentina, imagínese al extranjero.
-En la Argentina Week inversores hablaban de riesgo político. ¿El kirchnerismo puede volver?
-En política puede pasar cualquier cosa. Lo que debería hacer la ex presidenta es tener un gesto de grandeza y dar un paso al costado y dejar que nuevas generaciones puedan hacerse cargo del peronismo. Hay que hacer una diferenciación entre peronismo y kirchnerismo, porque son dos cosas diferentes que quieren unificar. Hay peronistas que son de derecha y hay peronistas que son más de izquierda, más progresistas, como los kirchneristas.
-¿Usted es de derecha y peronista?
-Yo soy de derecha completamente. Sobre todas las cosas yo soy justicialista. Yo sí creo en la justicia social, no creo en los planes sociales, yo creo en la cultura del trabajo. Los que vivimos en el norte no tenemos las mismas oportunidades. La universidad pública es generadora de oportunidades. Me preocupan los que se van a al conurbano buscando sueños y no ocurre.
-¿No ve actores que el justicialismo pueda regenerase como una alternativa?
-Hablan de renovar y reciclan. Son los mismos de siempre. Hoy es una pyme familiar del kirchnerismo. Lo único que les interesa es Buenos Aires y Santa Cruz e intervienen los partidos. Recuerdo que los diputados del bloque federal les votaron todas las leyes de Macri y nunca los sancionaron. ¿Por qué intervienen el PJ de Salta y Jujuy y no el de Tucumán y Catamarca? Hay un ensañamiento con algunos dirigentes y con algunas provincias.
-La salida de los senadores de Convicción Federal del bloque del Unión por la Patria fue un aporte de ustedes para regenerar el peronismo?
-Es un aporte para dar esa discusión y es un aporte a la gobernabilidad, porque tampoco puede haber retóricas fundamentalistas, posturas intransigentes de un lado y del otro. Hay que buscar la virtud, el justo equilibrio. El kirchnerismo se ha convertido en el Partido Obrero. Todo es no. Hay cosas que se pueden acompañar. Para mí lo único que le importa es mantener esa cuota de poder en la Justicia, en la Auditoría, en la provincia de Buenos Aires y en Santa Cruz.
-Ustedes acordaron incorporar un auditor en diciembre.
-Había un compromiso con los gobernadores. Es histórico que haya una persona en la Auditoría que sea del norte. hablando de federalismo un poco. Tenemos talento. Hay que mirar un poquito más hacia adentro. Alguien que venga del interior conoce más. Desde un escritorio con un mapa no se pueden tomar medidas. Los problemas en el sur no son los mismos que en el norte.
—¿Carolina Moisés, una de las senadoras de Convicción Federal, que además se referencia en usted, vino a esta gira y quiere ser gobernadora. ¿La acompañaría?
-Si ella toma esa decisión, yo la acompañaría La voy a seguir acompañando en un proyecto de renovación del peronismo en todo el país. El kirchnerismo se quiere apropiar del peronismo: que se vuelvan al Frente para la Victoria.
-¿Moisés se convirtió en vicepresidenta segunda del Senado? ¿Qué importancia tiene?
—“Logramos un lugar entre las autoridades para alguien del interior profundo y del norte por primera vez en la historia ahí en el Senado.
-¿Si en política todo es posible, usted puede terminar en un frente con La Libertad Avanza?
-Son cosas que hay que analizar. Siempre he sido muy abierto al diálogo sin dejar de lado mis convicciones. He trabajado con todos los gobiernos. Antes que peronista, soy salteño. Para mí están primero los salteños.
Un Gobierno de palomas, el duelo musical con Milei y reclamo para una nueva ley de Bosques
Gustavo Saenz toma agua y fuma en un café sobre la Quinta Avenida, justo enfrente de la majestuosa catedral de San Patricio, a metros de la escultura de Atlas, en el Rockefeller Center. El gobernador de Salta toma agua, da una calada a su cigarrillo mientras mira las marquesinas del imponente edificio neogótico y lanza una humorada ácida. “El Gobierno es como las palomas de las iglesias: caga a los fieles”, dispara.
Esquiva el escándalo que envuelve Manuel Adorni por la inclusión de su esposa en la comitiva. Con varios de sus pares, se reunió ese mismo día con el jefe de Gabinete, necesitado de mostrar hiperactividad y gestión.
Es el corolario de una charla de casi una hora con Clarín, en el segundo día de la Argentina Week. Sáenz vuelve a poner sobre la mesa su malestar con el Gobierno, que en la conversaciones solo lo supera su enojo con el kirchnerismo.
Habla de las bondades de su provincia. “Tiene todo lo que el mundo demanda: minerales críticos, energía, petróleo, economía del conocimiento y agroindustria”, asegura. Destaca que hay más de 40 proyectos de minería en evaluación. “Tenemos un proyecto muy grande que en cualquier momento arranca: la producción de cobre en Taca Taca, que requiere una inversión de US$ 5200 millones. Van a pedir adherirse al RIGI y va a ser el proyecto más importante de cobre de la Argentina”, se entusiasma.
A propósito de la minería, asegura que la nueva ley de glaciares, que tiene media sanción del Senado, es “fundamental” para asegurar inversiones para el sector y deja abierta la puerta de una nueva ley de bosques. “Siempre veo la opinión de muchos legisladores porteños que hablan de la ley de glaciares y no tienen glaciares. Hablan de la ley de bosques y en Salta, que es una gran reserva, no se pueden tocar porque a alguien se le ocurrió decir ´No se tocan los bosques´ Y el único bosque que tienen es el de Palermo. Sacan leyes que perjudican, tenemos una geografía impresionante y no podemos disponer de esa tierra para poder dársela a nuestra gente para que trabaje y no tenga que andar con la mano extendida en Buenos Aires pidiendo limosna o un plan social”, señala. Si la pregunta es si hay que cambiar la ley de bosques -que el sector minero ponía como ejemplo- no duda. “Por supuesto, respetando la sustentabilidad y no por lo que diga un diputado de Buenos Aires que solo conoce Palermo”, repite.
Sáenz comparte algunos gustos musicales e intereses con Javier Milei. Suele irrumpir en las habitaciones donde está el mandatario entonando “Dame Fuego”, de Sandro, que el Presidente reversionó en el Movistar Arena al grito de “Kuka tirapiedras”.
Hace poco, volvió a declarar que estaría dispuesto a compartir escenario con el jefe de Estado, si eso sirviera a los intereses de su provincia. Y no lo descarta. “Yo me fui frente a la Casa Rosada a cantarle a las 40 con Facundo Saravia, de Los Chalchaleros, con el poncho y muerto de frío para mostrarle que no nos estaban cumpliendo, pero más que nada para tener la atención del periodismo nacional. Quería mostrarle que existían los argentinos de primera y los argentinos de segunda. Yo le dije: si para federalizar la única forma de hacerlo es cantar en el Movistar Arena, tengamos ese duelo entre usted y yo´. Y bueno, le gustó, así que puede darse», promete.
Para que el desafío se concrete, primero deberá sortear la opinión de sus hijos. “Me matan. Uno me dijo que si lo hago, se cambia el apellido”; reveló entre risas.
Al Toque
Un proyecto: Salta, la linda. Salta, la grande.
Un sueño: Una Argentina unida.
Un líder: Nelson Mandela.
Un prócer: Martín de Güemes.
Una sociedad que admire: una justa, que vive en paz., la Argentina que viene..
Un recuerdo: mis padres.
Una bebida: Coca-Cola Zero.
Un libro: Meditaciones, de Marco Aurelio y Líderes constructores, de Matías Cánepa. Y pronto Federalismo y Progreso, de mi autoría.
Una comida: Asado.
Una película: Invictus.
Serie: Peaky Blinders
Itinerario
Tiene 55 años, 4 hijos y está casado con Elena Cornejo. Nació en la ciudad de Salta y abogado por la Universidad Católica e inició su militancia en la Juventud Peronista. Fue concejal en tres períodos y luego senador provincial. En 2015 asumió como intendente de Salta y fue candidato a vicepresidente de Sergio Massa, por el Frente Renovador. En 2019 creó el Frente Sáenz Gobernador y llegó a la gobernación, siendo reelegido en 2023.
