Siguiendo la denominada doctrina Bullrich, efectivos de la Policía Federal reprimieron violentamente a periodistas que cubrían fuera del Congreso la protesta de Greenpeace contra la reforma a la Ley de Glaciares que impulsa el gobierno de Javier Milei. Como consecuencia de esta nueva avanzada represiva contra la prensa la familia de Pablo Grillo, el fotoperiodista que estuvo al borde de la muerte por un disparo policial, difundió un lapidario comunicado.
«Como familia, hoy sentimos que el tiempo se detuvo. Ver las imágenes del camarógrafo de A24, Facundo Tedeschini, siendo golpeado, gaseado y esposado en las inmediaciones del Congreso, nos produjo un nudo en el estómago que conocemos muy bien. Es el mismo asfalto, es la misma plaza y es la misma violencia que, hace casi un año, cambió para siempre la vida de nuestro hijo y hermano, Pablo Grillo», comienza el texto.
violenta agresión de la Policía Federal a un camarógrafo
Y advierte que «lo ocurrido hoy no puede ser leído como un hecho aislado o el simple ‘exceso’ de un efectivo distraído. Cuando la agresión a la prensa se vuelve una constante en cada operativo, estamos ante un método. La falta de profesionalismo de las fuerzas de seguridad no es un accidente: es la herramienta necesaria para anular la mirada externa. Si un uniformado no es capaz de distinguir a un trabajador de prensa identificado de una amenaza, lo que hay es una decisión operativa de no distinguir».
«Las cámaras no delinquen, revelan la verdad. A Pablo lo atacaron mientras hacía su trabajo. Hoy, a Facundo le pasó lo mismo. ¿Cuántas lentes más tienen que romperse para que entiendan que el periodismo no es un enemigo? La falta de formación y el desprecio por los protocolos mínimos de actuación demuestran que no se busca el orden, sino la impunidad de un operativo sin testigos», siguió.
bullrich ataque camarografo
La nueva avanzada represiva del gobierno libertaria se dio este jueves en la previa del sesión del Senado donde se tratará la reforma de la Ley de Glaciares. En ese marco la Policía Federal atacó a la prensa y detuvo a un camarógrafo del canal A24. Todo ocurrió cuando efectivos de la fuerza al mando de la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, golpearon y gasearon a periodistas y camarógrafos que cubrían una protesta de activistas de Greenpeace, que minutos antes habían sido detenidos por cruzar las rejas del Congreso.
«Estábamos trabajando, lo agarraron del cuello y lo quisieron sacar», explicó Roberto, compañero de Facundo Tedeschini, el camarógrafo detenido. “Tiraron gases y de la nada empezaron a agredirnos a los equipos periodísticos”, sumó el periodista.
El ataque al camarógrafo quedó registrado en vivo. Mientras el trabajador de prensa intentaba ponerse de pie luego de haber sido empujado, aún con la cámara en mano, los policías se aceraron, lo rodearon y se lo llevaron detenido. Tedeschini estaba con la cara golpeada y ensangrentada.
El camarógrafo detenido estuvo un largo rato esposado y tirado en el suelo de un estacionamiento ubicado frente al Senado, hasta que el SAME lo trasladó a un hospital.
La Justicia investiga el ataque de la Policía Federal a los periodistas en la protesta por la Ley de Glaciares
La Justicia investiga el ataque de la Policía Federal a los periodistas en la protesta por la Ley de Glaciares
Texto completo de la carta abierta de la familia Grillo:
CARTA ABIERTA DE LA FAMILIA DE PABLO GRILLO: LA HISTORIA SE REPITE EN EL MISMO ESCENARIO
A la opinión pública y a las autoridades responsables de nuestra seguridad:
Como familia, hoy sentimos que el tiempo se detuvo. Ver las imágenes del camarógrafo de A24, Facundo Tedeschini, siendo golpeado, gaseado y esposado en las inmediaciones del Congreso, nos produjo un nudo en el estómago que conocemos muy bien. Es el mismo asfalto, es la misma plaza y es la misma violencia que, hace casi un año, cambió para siempre la vida de nuestro hijo y hermano, Pablo Grillo.
El «Método» por encima del error
Lo ocurrido hoy no puede ser leído como un hecho aislado o el simple «exceso» de un efectivo distraído. Cuando la agresión a la prensa se vuelve una constante en cada operativo, estamos ante un método. La falta de profesionalismo de las fuerzas de seguridad no es un accidente: es la herramienta necesaria para anular la mirada externa. Si un uniformado no es capaz de distinguir a un trabajador de prensa identificado de una amenaza, lo que hay es una decisión operativa de no distinguir.
Las cámaras no delinquen, revelan la verdad
A Pablo lo atacaron mientras hacía su trabajo. Hoy, a Facundo le pasó lo mismo. ¿Cuántas lentes más tienen que romperse para que entiendan que el periodismo no es un enemigo? La falta de formación y el desprecio por los protocolos mínimos de actuación demuestran que no se busca el orden, sino la impunidad de un operativo sin testigos.
Un profesional de la seguridad debe ser el primero en garantizar la transparencia; cuando se dedica a perseguir cámaras, está incumpliendo su deber básico.
Exigimos Justicia y Respeto
No vamos a callarnos ante la repetición de esta historia. La democracia se debilita cada vez que una lente se apaga por la violencia de un Estado que debería protegerla. Exigimos justicia por lo que le pasó a Pablo, libertad para los trabajadores detenidos hoy y un compromiso real con la libertad de expresión.
El derecho a informar y ser informados es la base de nuestra sociedad. Sin cámaras que revelen la verdad, solo queda el silencio y la arbitrariedad.
Justicia y verdad por Pablo Grillo. Que no vuelva a pasar. Libertad de prensa siempre.
Familia Grillo
CARTA ABIERTA DE LA FAMILIA DE PABLO GRILLO
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