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jueves, 15 enero, 2026
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Los celulares ya entran sin impuestos: convendrá comprar aquí o seguirá siendo más barato afuera?

La eliminación del arancel a la importación de celulares introdujo un cambio relevante en el funcionamiento del mercado tecnológico argentino. Durante años, ese impuesto fue uno de los principales factores que explicaban por qué los precios locales se ubicaban sistemáticamente por encima de los valores internacionales, incluso en comparación con países de la región. En particular, el impacto se hacía más visible en los modelos de gama media y alta, donde el componente impositivo se trasladaba casi de forma directa al precio final que enfrentaba el consumidor.

Con la quita total del arancel, el Gobierno buscó corregir una distorsión histórica que, además de encarecer los equipos, incentivaba la informalidad, el contrabando y la compra en el exterior. El objetivo explícito fue ordenar el canal formal, fortalecer la oferta oficial y acercar los valores locales a los precios de referencia internacionales. Sin embargo, una cosa es el cambio normativo y otra muy distinta su traducción efectiva en el bolsillo.

La pregunta que rápidamente se instaló entre los consumidores es concreta: ¿alcanza la eliminación del impuesto para que convenga comprar un celular en la Argentina o, aun sin aranceles, sigue siendo más barato hacerlo fuera del país? Para responderla, se realizó un ejercicio comparativo amplio, con precios reales, distintos canales de compra y un supuesto deliberadamente favorable al mercado local.

Precios más baratos: el escenario más optimista 

El punto de partida del análisis son los precios actuales del mercado argentino, relevados en tiendas oficiales, marketplaces -como Mercado Libre- y canales de venta autorizados. De acuerdo con referentes del sector, la eliminación del arancel permite una reducción potencial de hasta 8% en los precios. Ese porcentaje no surge de una estimación conservadora, sino que representa el escenario más optimista posible, asumiendo que la baja impositiva se refleja íntegramente en el valor que paga el consumidor y no queda absorbida por márgenes comerciales, logística o estructura operativa.

Bajo ese supuesto, los valores quedarían de la siguiente manera:

  • En el caso del iPhone 17 Pro de 256 GB, cuyo precio actual ronda los $2.899.999, la aplicación plena de la baja del 8% permitiría llevar el valor teórico a $2.667.999.
  • Para el iPhone 13 de 128 GB nuevo, que se ofrece en torno a $999.999, el precio ajustado descendería a $919.999.
  • En la línea Samsung, el Galaxy S25 de 128 GB, con un precio cercano a $1.500.000, podría bajar hasta $1.380.000
  • Galaxy S25 Ultra de 256 GB, hoy alrededor de $2.300.000, quedaría en torno a $2.116.000.

Antes de contrastar con el exterior, resulta indispensable entender por qué, pese a los precios elevados, el mercado argentino sigue mostrando niveles de demanda. La explicación no está en el precio contado, sino en las promociones comerciales y las condiciones de financiación, que se transformaron en el principal amortiguador de la brecha internacional.

En el caso de Apple, a través de distribuidores oficiales, aparecen con frecuencia planes de hasta 12 cuotas sin interés, descuentos puntuales que pueden oscilar entre el 5% y el 15%, envío inmediato y garantía local. Estas condiciones no eliminan la diferencia con el exterior, pero suavizan el impacto para un segmento de consumidores que prioriza previsibilidad financiera.

Samsung, por su parte, adoptó una estrategia aún más agresiva y despliega en el mercado argentino una combinación de descuentos directos de hasta 30% en modelos seleccionados, planes de 12 cuotas sin interés, beneficios adicionales por pago en un solo pago y programas de plan canje, que permiten entregar un equipo usado como parte de pago y reducir el desembolso final.

Estas acciones explican por qué, aun con precios elevados, el canal local sigue capturando una porción significativa de la demanda.

La primera conclusión, al trazar un comparativo es que, de darse ese escenario más optimista para los consumidores (baja automática de precios del 8%), en algunos modelos las diferencias se recortarían significativamente con respecto a Chile (5% al 13%), mientras que en otros dispositivos todavía habría diferencias significativas (casi 30%).

Como contrapartida, respecto de Estados Unidos, incluyendo los impuestos de ese país, las diferencias van del 24% y pueden superar el 50%, especialmente en algunos modelos anteriores (como el iPhone 13) que se venden reacondicionados.

Comparativo precios celulares

Tiendamia: la primera comparación con el exterior

También se puede trazar un comparativo tomando precios finales en Tiendamia, uno de los canales más utilizados por argentinos para comprar productos en Estados Unidos con envío e impuestos incluidos. A diferencia de una comparación teórica, se tomaron valores reales, con checkout cerrado y costo final puesto en la Argentina.

  • El iPhone 13 de 128 GB reacondicionado se consigue en Tiendamia a $590.931, muy por debajo de los $750.000 que costaría en la Argentina, incluso aplicando la baja del 8%.
  • En el caso del iPhone 17 Pro de 256 GB, el precio final en Tiendamia asciende a $2.329.378, frente a los $2.667.999 del escenario local más optimista.

Incluso con promociones y financiación, la diferencia sigue siendo considerable.

Y es que, en algunos casos, la comparación directa enfrenta una limitación práctica ya que no todas las versiones y capacidades están disponibles simultáneamente en todos los canales. Eso ocurrió puntualmente con el Samsung Galaxy S25 Ultra en su versión de 256 GB en Tiendamia, que al momento de realizar este ejercicio no contaba con stock disponible para compra inmediata.

Ante esa situación, se tomó como referencia la versión inmediatamente superior, el Samsung Galaxy S25 Ultra de 512 GB, que sí se encuentra disponible en Tiendamia con precio final cerrado, impuestos incluidos y entrega a la Argentina en un plazo estimado de entre cinco y ocho días hábiles. Lejos de distorsionar la comparación, este ajuste refuerza la conclusión, ya que se trata de una configuración más cara.

El Galaxy S25 Ultra de 512 GB se consigue en Tiendamia a $1.891.779. En el mercado argentino, ese mismo modelo se ofrece en torno a los $2.300.000, que aun aplicando el escenario más optimista de baja del 8% quedaría cerca de $2.116.000.

La diferencia vuelve a inclinar la balanza a favor de la compra en el exterior, incluso en equipos de mayor almacenamiento.

Precios en Amazon

Para reforzar el análisis, se avanzó hasta el checkout en Amazon, tomando el precio final cerrado, con cargos de importación ya calculados. Para la conversión a pesos se utilizó el promedio del dólar oficial vendedor entre bancos, que se ubica en torno a $1.477, por tratarse del tipo de cambio que efectivamente enfrentan las personas físicas al pagar consumos en dólares con tarjeta.

Bajo este criterio, el Samsung Galaxy S25 de 128 GB tiene un precio final de u$s856,92, equivalentes a aproximadamente $1.265.000, mientras que el Galaxy S25 Ultra de 256 GB asciende a u$s1.341,09, es decir unos $1.981.000.

En ambos casos, los valores quedan por debajo de los precios argentinos, incluso después de aplicar la rebaja del 8%.

¿Y comprando desde Chile?

Un capítulo aparte merece Chile, históricamente el punto de referencia para los argentinos que viajan a comprar tecnología.

Tomando como referencia publicaciones vigentes en MercadoLibre Chile y retailers oficiales, el Samsung Galaxy S25 Ultra de 512 GB se ofrece a CLP 1.179.990, mientras que la versión 256 GB se consigue en torno a los CLP 1.129.417. Al convertir esos valores a dólares, el precio se ubica aproximadamente entre u$s1.200 y u$s1.250, lo que llevado a pesos argentinos utilizando un dólar de referencia cercano a $1.477 arroja un costo final de entre $1.700.000 y $1.850.000, menos de $400.000 respecto del precio vigente en la Argentina para equipos similares.

La brecha también se replica en la línea iPhone: en el mercado chileno, el iPhone 17 de 256 GB se consigue alrededor de los CLP 959.990, mientras que el iPhone 17 Pro de 256 GB ronda los CLP 1.349.990 y la versión Pro Max de 512 GB asciende a CLP 1.649.990. Convertidos a pesos argentinos, esos valores oscilan entre $1.400.000 y $2.400.000, según el modelo, por debajo de los precios que hoy se observan en el canal formal argentino aun aplicando la rebaja teórica del 8%.

Sin embargo, en el caso de Chile, ya no son diferencias que por sí solas justifiquen pagarse un pasaje y estadía de un fin de semana aprovechando la brecha de precios en los teléfonos de alta gama. 

Precios en Estados Unidos

Como referencia final, se tomaron los precios oficiales en Estados Unidos.

  • El iPhone 17 Pro parte de u$s1.099 -$1.623.223 al tipo de cambio promedio entre bancos de $1.477.
  • El iPhone 17 Air de u$s999 -$1.475.523-.
  • El iPhone 17 de u$s799 -$1.180.123-.
  • El Galaxy S25 Ultra de 256 GB se ofrece a u$s1.049,99 -$1.550.850-.

Convertidos al tipo de cambio utilizado, estos valores muestran con claridad que la Argentina sigue lejos del precio de origen, aun sin arancel.

Para qué perfil puede convenir comprar en Argentina

Pese a la desventaja de precios que surge de la comparación internacional, especialmente frente a Estados Unidos, existen perfiles de consumidores para los cuales la compra local puede resultar razonable si el análisis no se limita exclusivamente al precio final de contado. En la Argentina, la decisión de compra de tecnología suele estar atravesada por restricciones financieras, necesidad de previsibilidad y valoración del respaldo comercial.

Uno de los casos más claros es el del usuario que prioriza financiación. La posibilidad de acceder a 12 cuotas sin interés sigue siendo un diferencial relevante en un contexto de alto costo del crédito y, para quienes no cuentan con dólares disponibles o prefieren no inmovilizar liquidez, esta condición puede pesar más que una diferencia de precio nominal.

También resulta relevante el perfil del consumidor que valora la garantía oficial y el servicio posventa, con respaldo local, cobertura ante fallas y resolución inmediata sin trámites internacionales. En equipos de alto valor, este factor reduce el riesgo y aporta tranquilidad.

Un tercer perfil es el de quienes necesitan disponibilidad inmediata, frente a envíos internacionales que pueden demorar semanas. Finalmente, quienes aprovechan promociones agresivas, planes canje o beneficios bancarios pueden reducir sensiblemente la brecha en modelos puntuales.

Entonces, ¿conviene comprar en la Argentina?

Con todos los números sobre la mesa, la respuesta es que, desde el punto de vista del precio puro, en general, no. La eliminación del arancel fue un paso necesario y relevante, pero no alcanza para revertir completamente la desventaja estructural de precios, sobre todo frente a Estados Unidos.

Sin embargo, el mercado local compite con financiación, promociones, garantía y entrega inmediata, y eso explica que siga teniendo demanda. Pero incluso bajo el escenario más optimista posible, comprar en el exterior seguría siendo más conveniente en la mayoría de los modelos, especialmente en la gama alta.

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