El gobierno de Javier Milei formalizó la creación de un Sistema de Articulación de la Política Exterior para coordinar a los organismos estatales involucrados en el reclamo por las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur. La medida se produce en un contexto de tensiones con el Reino Unido por la exploración petrolera en la plataforma continental.
El gobierno de Javier Milei anunció este jueves la creación formal de un Sistema de Articulación de la Política Exterior dentro de la órbita de Cancillería. La medida fue difundida a través de un comunicado de la Oficina del Presidente.
El nuevo mecanismo implementará protocolos de información, coordinación y asesoramiento. Su objetivo es que las medidas adoptadas por el Estado nacional mantengan una línea «coherente, compatible y uniforme» con los ejes de la diplomacia argentina, según el comunicado oficial.
Desde la Casa Rosada sostuvieron que la meta de recuperar el ejercicio pleno de la soberanía sobre los territorios reclamados «exige dejar atrás la dispersión burocrática». Según la lectura oficial, articular las dimensiones diplomáticas, jurídicas y políticas permitirá sostener una postura firme en el tiempo, reafirmando lo que definieron como un «compromiso irrenunciable» del Ejecutivo con la causa soberana.
La decisión se da en un momento de tensiones en el plano internacional. La movida argentina de endurecer los controles y avanzar con sanciones contra barcos y empresas involucradas en la exploración petrolera en la plataforma continental generó una réplica desde el Reino Unido.
El primer ministro británico, Andy Burnham, respondió a la oposición conservadora de Kemi Badenoch en la Cámara de los Comunes y ratificó la postura histórica sobre el archipiélago. «Vamos a ser implacables a la hora de defenderlas», declaró, y mencionó el referéndum de 2013 para avalar a los isleños.
Mientras en Londres minimizan el impacto de las sanciones argentinas y se aferran a su alianza con Washington para retener el control de las islas, el Gobierno nacional intenta ordenar la tropa interna con la nueva estructura de Cancillería.
El nuevo sistema busca alinear a todos los ministerios, que hasta ahora se movían por carriles separados. El objetivo de la Casa Rosada es darle más fuerza y sustento técnico a los reclamos formales que Argentina presenta ante los tribunales internacionales.
La disputa por el petróleo y la soberanía continúa. El Reino Unido mantiene su presencia militar con sus socios históricos, mientras la gestión libertaria rearma su esquema diplomático.
