El economista Mariano Fernández cuestionó el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del BCRA en una entrevista con Modo Fontevecchia, señalando omisiones, puntos grises y la falta de una discusión amplia. También advirtió sobre la discrecionalidad en la designación de autoridades y la ausencia de reglas claras para la compra de reservas.
El economista Mariano Fernández, especializado en macroeconomía, finanzas internacionales y política monetaria, cuestionó el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central que impulsa el Gobierno de Javier Milei. En una entrevista con Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), Fernández expresó que la iniciativa presenta «errores graves», omisiones y «puntos grises» que podrían afectar la institucionalidad y la efectividad de la política monetaria.
Fernández, quien se define como ex amigo de Milei, señaló que el problema no reside únicamente en establecer formalmente la independencia del Banco Central, sino en garantizar que esa independencia sea efectiva y tenga respaldo institucional. En ese sentido, criticó la falta de una discusión técnica y política amplia antes de la presentación del proyecto, y consideró que la iniciativa fue tratada «entre gallos y medianoche».
Entre los puntos que observó, mencionó la asimetría en el mecanismo de designación de autoridades: mientras que la remoción de un director es difícil, su nombramiento por decreto del Poder Ejecutivo es sencillo. Además, planteó que no existen límites claros para la participación del Banco Central en el mercado secundario de títulos soberanos, lo que podría permitir un financiamiento encubierto del déficit fiscal. También señaló la falta de reglas para la operatoria en el mercado de futuros y la ausencia de un plan de compra de reservas de mediano y largo plazo.
Fernández sostuvo que la reforma, tal como está planteada, no resuelve el problema de fondo de la política monetaria argentina, ya que puede ser modificada por un próximo gobierno. En ese contexto, consideró necesario un acuerdo entre el oficialismo y la oposición para construir una regla monetaria con mayor certeza y reputación en el largo plazo. Además, propuso que la discusión incluya a universidades nacionales y economistas argentinos en el exterior.
En cuanto a la posibilidad de que el proyecto sea aprobado, Fernández indicó que, aunque sea mejor que la normativa vigente, el Senado tiene la oportunidad de modificar y mejorar el texto original. «Por lo menos que nos sirva ahora para comprar reputación», afirmó.
