El presidente chileno, José Antonio Kast, supervisará este miércoles maniobras navales con fuego real en la región de Magallanes. El operativo ocurre en un contexto de controversia con Argentina por el estatus del estrecho de Magallanes y en un momento de baja aprobación para su gobierno.
El presidente de Chile, José Antonio Kast, encabezará este miércoles un despliegue militar en la región de Magallanes, que incluirá maniobras antisubmarinas, operaciones de abordaje, reaprovisionamiento en el mar y fuego real. El ejercicio se realizará en un contexto de tensión diplomática con Argentina por la soberanía del estrecho de Magallanes y mientras el mandatario enfrenta una caída en su aprobación ciudadana.
Kast estará a bordo de la fragata Capitán Prat, acompañado por los ministros del Interior, Claudio Alvarado, y de Defensa, Fernando Barros, además del comandante en jefe de la Armada, almirante Fernando Cabrera. Desde allí supervisará los ejercicios destinados a evaluar la capacidad de respuesta de las fuerzas chilenas en la Zona Austral.
Cómo serán las maniobras de la Armada chilena
El operativo se dividirá en cuatro etapas. La primera consistirá en la simulación de un suceso crítico con participación de un submarino, dentro de una operación antisubmarina. La segunda será una operación de interdicción marítima, que contempla el abordaje de una embarcación; para ello, personal especializado será trasladado desde un helicóptero hasta el remolcador Lientur. Luego se llevará a cabo un ejercicio de reaprovisionamiento en el mar para practicar la transferencia de combustible y suministros entre buques en navegación. La última etapa incluirá una demostración de fuego real: la fragata Almirante Latorre efectuará disparos de artillería naval contra blancos marítimos o costeros, mientras la Infantería de Marina realizará una acción ofensiva durante el día.
El conflicto por el estrecho de Magallanes
El despliegue se produce después de una nueva controversia entre Chile y Argentina por la soberanía sobre el estrecho de Magallanes. La disputa volvió a la agenda luego de que el jefe de la Fuerza Aérea Argentina, Gustavo Javier Valverde, cuestionara la soberanía chilena sobre ese paso estratégico. Desde el gobierno de Javier Milei intentaron reducir la tensión y calificaron esas declaraciones como “desprolijas”. Sin embargo, Santiago mantiene un reclamo pendiente relacionado con una normativa argentina que considera incompatible con su interpretación de los acuerdos bilaterales.
El punto de conflicto es el decreto argentino 457/2021, firmado durante la presidencia de Alberto Fernández. La norma establece que el estrecho de Magallanes y el mar de Drake constituyen un “espacio compartido” que requiere “exploración, estudio y control conjunto”. Para Chile, esa definición contradice la interpretación de los tratados que regulan la frontera y la navegación en la región. En marzo de 2025, Milei se comprometió a modificar el decreto luego de reconocer que contenía un “error de interpretación” de los acuerdos bilaterales. Sin embargo, el texto continúa vigente.
Santiago espera una firma de Milei
El ministro de Defensa chileno, Fernando Barros, afirmó el martes que la cuestión estaría cerca de resolverse. En declaraciones a Radio Duna, aseguró que Argentina ya tiene preparado un nuevo texto para que sea firmado por Milei. “De un compromiso hemos pasado a un texto que se nos dice que está para la firma del presidente Milei. Por lo tanto, yo creo que ese tema está cerrado”, sostuvo Barros. El funcionario también contó que habló sobre el tema con su par argentino, el teniente general Carlos Alberto Presti, quien le habría pedido “paciencia”. Según Barros, las autoridades argentinas reconocieron que las expresiones que generaron la última controversia fueron producto de un error o una confusión. “Cuando el ministro de Defensa y el comandante en jefe de la Armada (argentina) dicen que el Estrecho es chileno, se acabó la discusión”, afirmó el ministro.
La cuestión podría volver a aparecer este jueves, cuando Milei viaje a Chile para participar del Foro de Madrid y mantener una reunión bilateral con Kast.
Kast enfrenta además una caída en su aprobación
El despliegue militar ocurre mientras Kast atraviesa un período de menor respaldo ciudadano respecto del comienzo de su gestión. Las encuestas registraron un deterioro de su aprobación desde marzo y una mayor distancia entre quienes apoyan y quienes desaprueban su administración. En julio, la consultora Cadem ubicó la aprobación presidencial en 38%, frente a un 58% de desaprobación. Otras mediciones posteriores también mostraron retrocesos, aunque algunas registraron una recuperación vinculada con la agenda de seguridad.
El escenario suma presión política sobre el gobierno chileno, que busca mostrar avances en seguridad y control territorial mientras enfrenta dificultades económicas y un desempleo que alcanzó el 9,5%, su nivel más alto en cinco años.
