En la edición 2025 de Gran Hermano, el público ha votado mayoritariamente para eliminar a jugadoras que encarnan valores tradicionales, mientras que las participantes que adoptan estrategias de confrontación y cancelación avanzan en la competencia. Todos los varones fueron eliminados.
El programa Gran Hermano, en su edición 2025 denominada «Generación Dorada» por el 25.º aniversario, ha mostrado un cambio en la preferencia del público respecto a ediciones anteriores. Según el periodista Ceferino Reato, en esta temporada los votos de la audiencia han favorecido a jugadoras que adoptan estrategias de confrontación y cancelación, en lugar de las que representan valores tradicionales.
Hasta la fecha, todos los participantes varones fueron eliminados, por lo que la ganadora será una mujer. Esta situación se da por primera vez en la historia del programa en Argentina.
La jugadora Sol es señalada por Reato como la principal exponente de esta estrategia. Según su análisis, Sol administra la agresión de manera calculada y ha logrado dominar la casa durante más de dos meses. En sus declaraciones, Sol justifica sus acciones como una «revolución contra los falsos moralistas».
En los primeros meses de la edición, un grupo liderado por la actriz Andrea del Boca, que incluía a los jugadores Manu y Titi, representaba una línea más cercana a los valores tradicionales. Según Reato, este grupo fue eliminado progresivamente por el voto del público.
Un incidente ocurrido durante una pelea entre las jugadoras Pincoya y Campanita fue difundido en redes sociales. Pincoya, mirando a una cámara, dijo: «A mi gente le pido que, cuando Campana salga afuera, ¡háganla mierda!». Algunos seguidores de Pincoya aclararon que la frase no implicaba una represalia física, sino una campaña de cancelación en redes sociales.
Reato opina que este fenómeno refleja una dinámica social más amplia, en la que los seguidores de cada jugadora utilizan plataformas como X, Instagram y TikTok para atacar a las rivales. También menciona que los «sicarios digitales» han ganado relevancia en el ámbito político de varios países de la región, como Chile, Brasil, Honduras y Bolivia.
El programa se encuentra en su recta final. Según Reato, es probable que la ganadora sea una jugadora que adopte el perfil de «villana», lo que rompería la tendencia histórica del programa.
