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lunes, 24 agosto, 2026
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Barraca Peña: las capas arqueológicas que revelan la historia oculta del Riachuelo

Investigaciones arqueológicas en Barraca Peña, en el barrio de La Boca, descubrieron objetos y estructuras que documentan la actividad comercial y social del Riachuelo desde 1774, incluyendo la recuperación del Almacén El Triunfo como futuro museo de sitio.

Mucho antes de los conventillos y del tango, el Riachuelo ya constituía un espacio central de actividad comercial en el sur de Buenos Aires. La historia de Barraca Peña se remonta a 1774, cuando Francisco de la Peña Fernández instaló junto al río un almacén dedicado al acopio de cueros y sebos destinados a mercados internacionales.

Casi un siglo después, su nieto Emilio Vicente Bunge transformó aquel establecimiento en un complejo agroexportador con grandes galpones de ladrillo y la primera conexión ferro-portuaria del país. Las estructuras que sobrevivieron permiten reconstruir hoy una etapa fundamental del desarrollo económico y social de La Boca.

El Triunfo y las capas de un paisaje portuario

Construido hacia 1864, el Almacén El Triunfo funcionó como almacén de ramos generales, pulpería y posiblemente como “piringundín”, un espacio asociado al baile y las bebidas. Tras décadas de abandono, el edificio comenzó a ser recuperado como pieza central del futuro museo de sitio arqueológico de Barraca Peña.

En paralelo, las excavaciones en el denominado Patio del Almacén comenzaron a revelar distintas capas correspondientes a sucesivos momentos históricos. La arqueología del paisaje permite observar cómo el lugar fue utilizado, transformado y resignificado por diferentes grupos sociales a lo largo del tiempo.

Botellas, herraduras y zapatos bajo tierra

Entre los materiales encontrados aparecen botellas del siglo XIX, posiblemente utilizadas para bebidas alcohólicas, productos de boticaria o artículos de cuidado personal. También fueron recuperadas herraduras de caballos y mulas, fundamentales para comprender el transporte de mercaderías dentro de aquel paisaje portuario.

Pero uno de los hallazgos más llamativos fueron los zapatos de distintos tamaños, entre ellos calzados que los investigadores estimaron inicialmente que podían pertenecer a niños de entre dos y cuatro años. Ese descubrimiento puso en discusión la hipótesis inicial de que el espacio había sido frecuentado casi exclusivamente por hombres vinculados con tareas portuarias.

Las personas detrás de los objetos

Los vestigios permiten acercarse a trabajadores, estibadores, ferrocarrileros, marineros, comerciantes y posiblemente familias que circularon por Barraca Peña. La publicación también plantea como línea de investigación la posible presencia de personas sometidas a esclavitud o servidumbre, aunque aclara que la evidencia disponible todavía es limitada.

La memoria de antiguas familias ribereñas incorpora además referencias a instalaciones vinculadas con lugartenientes de Juan Manuel de Rosas, quien habría tenido un saladero en la orilla opuesta. Estos testimonios complementan los documentos históricos y los objetos recuperados en las excavaciones.

Un museo para recuperar la memoria del Riachuelo

El proyecto prevé equipar El Triunfo con salas de exposición permanente, recuperar el espacio conocido como La Lanera y construir una terraza mirador hacia el Riachuelo y el puente levadizo inaugurado en 1913. El objetivo es integrar Barraca Peña al circuito cultural y turístico de La Boca, junto con sitios como Caminito y la Vuelta de Rocha.

Barraca Peña deja así de ser solamente un conjunto de edificios antiguos para convertirse en un archivo material de la vida junto al río. Sus capas arqueológicas permiten recuperar historias de trabajadores, familias y habitantes que durante décadas quedaron fuera de los grandes relatos sobre Buenos Aires.

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