El 11 de enero de 1993, un incendio en una vivienda de Prévessin, Francia, reveló el asesinato de cuatro miembros de una familia. El responsable, Jean-Claude Romand, había fingido durante años ser médico e investigador de la OMS.
El 11 de enero de 1993, a las 4.15, los bomberos acudieron a un incendio en una casa de Prévessin, cerca de Ginebra. Un hombre fue rescatado con vida: Jean-Claude Romand. En el interior hallaron los cuerpos de su esposa Florence y de sus hijos Caroline y Antoine. Horas después, en Clairvaux-les-Lacs, se encontraron los cuerpos de los padres de Romand, también asesinados.
Romand, nacido en 1954, había estudiado Medicina pero abandonó los estudios sin informar a su entorno. Durante años simuló ser investigador en el Instituto Nacional de la Salud y de la Investigación Médica (Inserm) y en la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Ginebra. También afirmó tener un linfoma, enfermedad que dijo haber superado y que luego reapareció como enfermedad de Hodgkin.
Según la investigación, Romand utilizó su supuesto puesto en la OMS para convencer a familiares y conocidos de que invirtieran en cuentas bancarias suizas con un interés anual del 18%. Los fondos no existían; el dinero se usó para mantener un alto nivel de vida y para financiar una relación extramatrimonial con Corinne, a quien también estafó.
El 9 de enero de 1993, Romand golpeó a su esposa con un rodillo mientras dormía. Al día siguiente, disparó a sus hijos con una carabina. Luego se dirigió a la casa de sus padres, donde los mató a tiros. Esa noche intentó asesinar a Corinne, pero ella logró convencerlo de que no lo hiciera.
Romand regresó a su casa, roció nafta en la planta superior y tomó somníferos. El fuego comenzó, pero los somníferos estaban vencidos y sobrevivió. Fue detenido y juzgado en 1996. En su declaración final pidió perdón a su familia. El 2 de julio de 1996 fue condenado a cadena perpetua con un mínimo de 22 años de prisión.
El 28 de junio de 2019, tras 26 años en prisión, obtuvo la libertad condicional. Se instaló en una abadía benedictina y luego en un pueblo de la región del Loira, según informó el diario La Nouvelle République.
