El mediocampista de Boca Juniors, Santiago Ascacíbar, se convirtió en el máximo anotador del equipo en el año, compartiendo la cima con Miguel Merentiel con siete goles. Sus apariciones en el área resultaron determinantes para abrir marcadores o igualar partidos durante agosto.
Boca Juniors encontró en Santiago Ascacíbar una vía de gol inesperada. En un contexto donde el equipo necesitaba capitalizar el juego generado, el mediocampista asumió un rol ofensivo que lo posicionó como el máximo anotador del plantel en el año, junto a Miguel Merentiel, con siete tantos cada uno. Bajo la dirección de Rodolfo Arruabarrena, Ascacíbar se consolidó como una pieza clave en la zona media y en el área rival.
Durante el mes de agosto, Ascacíbar marcó en cuatro partidos consecutivos: ante Newell’s (2 de agosto), convirtió un cabezazo que abrió el marcador; contra Estudiantes (5 de agosto), anotó con un derechazo que definió el partido; frente a Vélez (8 de agosto), empató con un zurdazo; y ante Deportivo Recoleta, conectó una volea tras centro de Sebastián Villa para igualar transitoriamente en el estadio Tomás A. Ducó. Todos sus goles tuvieron impacto en el resultado final, ya sea para abrir el marcador o para nivelar el juego.
Además, Ascacíbar mostró presencia constante en el área rival, como evidenció un cabezazo en el travesaño ante Vélez que estuvo cerca de convertirse en doblete. Su rendimiento lo afianza como titular indiscutido, complementándose con Leandro Paredes y Milton Delgado en el mediocampo.
El cuerpo técnico y la dirigencia habían planificado la contratación de un delantero para resolver la falta de contundencia, por lo que Enner Valencia se sumó al plantel y espera adquirir ritmo físico. Resta definir cómo Arruabarrena ajustará el funcionamiento colectivo cuando Valencia sume minutos, y cómo convivirá con el presente goleador de Ascacíbar.
