El exministro de Economía Martín Guzmán sostuvo que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) cuenta con herramientas legales para abordar la morosidad, en el marco del debate por la reforma de su Carta Orgánica.
El exministro de Economía Martín Guzmán se refirió a la problemática de la morosidad en Argentina y aseguró que el Banco Central (BCRA) tiene, según su Carta Orgánica, la facultad de intervenir para evitar la exclusión crediticia de millones de personas.
“Es parte de lo que dice la ley: la Carta Orgánica del Banco Central le da un mandato al BCRA de ocuparse”, declaró Guzmán, quien cuestionó la postura del Gobierno de considerar el tema como un asunto exclusivamente privado.
El exfuncionario señaló que la falta de intervención del organismo contribuyó a una combinación de estancamiento de la economía urbana, caída o estancamiento de los salarios reales y altas tasas de interés para los individuos. En su opinión, parte de esta situación podría haberse evitado con un rol más activo del BCRA como regulador de la liquidez.
Guzmán advirtió que sería “muy dañino” que el Banco Central y el Ministerio de Economía intervengan solo ante escenarios de inestabilidad bancaria. “Esperar a eso significa que van a dejar a millones de personas en una situación de enorme incertidumbre”, afirmó.
En ese sentido, remarcó que la morosidad no es únicamente un problema individual, sino que también afecta el consumo y la actividad económica. “Millones de personas en situación de mora quedarán sin posibilidades de acceder nuevamente al crédito, lo que representa un problema para la macroeconomía”, explicó.
Reforma de la Carta Orgánica del BCRA
Las declaraciones de Guzmán se dan en el contexto de la discusión por la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, norma que define los objetivos y herramientas del organismo. Actualmente, la ley establece como objetivos de la política monetaria la estabilidad de precios, la estabilidad monetaria y la estabilidad financiera.
El exministro comparó el esquema argentino con el de la Reserva Federal de Estados Unidos, cuya legislación incluye entre sus metas mantener tasas de interés moderadas en el largo plazo. “Hay un objetivo de mantener cierta estabilidad de las tasas de interés y te da instrumentos para atacar ese problema”, sostuvo.
En cuanto a la postura oficial de que la deuda entre particulares no es competencia del Estado, Guzmán afirmó: “El Gobierno dice: ‘Este es un tema entre privados’, lo cual es una falacia por definición”. Explicó que la resolución de incumplimientos contractuales se enmarca en el sistema jurídico estatal y que el Estado puede intervenir mediante garantías y regulación de tasas.
“El Estado podría, usando instrumentos de garantía y regulación de tasas, apuntar a disminuir las tasas de interés a las que se toman los préstamos futuros, pero también a normalizar las tasas absurdas a las que se tomaron estas deudas en el pasado”, planteó.
Según el exministro, reducir el costo de refinanciación permitiría que quienes contrajeron deudas a tasas elevadas accedan a condiciones más razonables. “Si evitamos que toda esa gente deje de ser sujeto de crédito, podrían en el futuro acceder a créditos para consumir y eso es lo que empieza a generar un círculo virtuoso en la economía”, agregó.
Deuda con el FMI
En relación con la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), Guzmán sostuvo que Argentina debería buscar respaldo internacional para obtener mayor autonomía en su política económica. “Debemos generar apoyo geopolítico: los accionistas más importantes que digan: ‘Sí, apoyamos a la Argentina a poder tener un programa en donde no tengan que enfrentar esta carga de la deuda y puedan hacer las políticas de forma soberana, autónoma’”, afirmó.
Para el exministro, el objetivo de la negociación debería ser lograr condiciones que permitan implementar el esquema de política económica más conveniente para la población, considerando las restricciones financieras existentes.
Proyecciones hacia 2027
De cara a 2027, Guzmán proyectó un escenario con menor inflación pero mayores dificultades productivas y laborales. “Vamos a tener inflación más baja y un sistema productivo y laboral que van a estar en peores condiciones”, afirmó.
El exministro indicó que no observa avances estructurales en la economía argentina. “No veo progreso en la Argentina”, sostuvo, aunque reconoció cierta estabilidad en materia de precios.
Además, señaló que el país desaprovecha la oportunidad vinculada al desarrollo de sus recursos naturales. “Nos estamos perdiendo la oportunidad de aprovechar el desarrollo de los sectores de recursos de una forma que nos fortalezca como nación”, declaró. Según Guzmán, una mayor utilización de esos recursos podría financiar infraestructura e inversión pública sin deteriorar las cuentas del Estado.
Finalmente, el exministro coincidió con la premisa del Gobierno de 2023 de priorizar la inflación como objetivo central de la política económica, pero cuestionó el descuido del crecimiento y el desarrollo productivo. “Se ha descuidado profundamente el desarrollo de nuestra economía. Y eso ya lo estamos pagando y lo vamos a pagar”, concluyó.
