La pericia practicada a Victoria Luz Cantero, acusada del homicidio de Matías Julián Álvarez Guardia, registró hematomas, excoriaciones y eritemas. El documento no determina el origen de las heridas.
La investigación por el crimen de Matías Julián Álvarez Guardia incorporó un informe médico sobre Victoria Luz Cantero, su pareja y principal acusada, que constató varias lesiones en su cuerpo al momento de la detención. La pericia fue realizada el 2 de agosto, pocas horas después del hecho.
El examen fue elaborado por la División Medicina Legal de la Policía del Chaco y firmado por el médico policial Adrián Avalos. Según el documento, la joven presentaba eritema y excoriación superficial en la región escapular izquierda, eritema en la región escapular derecha, equimosis en el brazo izquierdo, excoriación en el pliegue del codo derecho y eritema en ambas rodillas.
El médico consignó que las lesiones tenían varias horas de evolución y eran compatibles con traumatismos producidos por o contra un elemento duro. El informe también dejó asentado que Cantero no presentaba signos clínicos de intoxicación alcohólica al momento del examen.
El documento no establece cómo se produjeron las heridas ni quién las provocó. Ese punto se convirtió en uno de los aspectos que podrían ser relevantes para reconstruir lo ocurrido antes de la muerte de Álvarez Guardia.
Las lesiones detectadas dieron lugar a versiones contrapuestas entre la familia de la víctima y la defensa de Cantero. Los familiares de Álvarez Guardia sostienen que las marcas podrían haberse producido durante la detención de la joven y cuestionan que sean consecuencia de una agresión previa. La defensa, en cambio, podría plantear que Cantero habría sido agredida por Álvarez Guardia y que las lesiones serían compatibles con un episodio de violencia anterior.
Por el momento, la pericia médica no permite determinar cuál de esas versiones se corresponde con lo ocurrido. Los investigadores deberán analizar las lesiones junto con el resto de los elementos incorporados al expediente.
La fiscalía imputó a Cantero por homicidio agravado por el vínculo. La investigación continúa para determinar cómo se desarrolló el enfrentamiento que terminó con la muerte de Álvarez Guardia.
La fiscal González de Pacce mencionó en una conferencia de prensa que Cantero habría manifestado ante efectivos policiales que se defendió porque Álvarez Guardia le había roto el celular. Esa declaración habría ocurrido mientras la joven permanecía internada en el hospital Julio C. Perrando. La fiscal aclaró que esa expresión no tiene validez judicial por no haber sido realizada bajo las condiciones correspondientes a una declaración formal.
El informe médico suma información sobre el estado físico de Cantero al momento de su detención y podría resultar relevante para reconstruir la secuencia previa al crimen. La evolución de las lesiones, su ubicación y la posibilidad de establecer cuándo y cómo fueron producidas serán aspectos que deberán contrastarse con otros elementos de la causa.
