El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, declaró que los ataques rusos dejaron a Ucrania sin la mayoría de sus centrales termoeléctricas, en una conferencia de prensa en Belgrado junto al presidente serbio, Aleksandar Vucic.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, declaró este sábado que su país se prepara para un invierno con graves dificultades debido a la destrucción de su infraestructura energética.
“Hablamos de los desafíos que enfrenta Ucrania este invierno, cuando nos quedamos prácticamente sin centrales termoeléctricas intactas por los ataques rusos, cuando los misiles rusos buscan precisamente volver insoportable la vida de los ucranianos”, expresó durante una conferencia de prensa en Belgrado tras el encuentro con su par serbio, Aleksandar Vucic.
La visita de Zelensky a la capital serbia representó su primer viaje oficial al país balcánico y se produjo en un contexto marcado por la guerra con Rusia y las dificultades de Ucrania para asegurar el suministro energético ante la inminencia del frío.
El mandatario ucraniano remarcó que los ataques rusos han dejado a Ucrania “con prácticamente ninguna central termoeléctrica intacta”, lo que agrava la situación humanitaria y complica el abastecimiento de electricidad para la población civil.
El presidente Vucic recibió a Zelensky en un clima de cordialidad institucional. El jefe de Estado serbio afirmó que el apoyo de Serbia a la integridad territorial de Ucrania es una “cuestión de principios”, incondicional y “sin pero alguno”.
“Lo que me parece más importante es que Serbia, y yo como su presidente lo he recalcado, apoya la Carta de Naciones Unidas y la Resolución de la ONU, lo que implica la integridad territorial de todos los Estados miembros de la ONU, lo que también implica la integridad territorial de Ucrania”, sostuvo Vucic en la rueda de prensa posterior al encuentro.
Además de la cuestión política y de seguridad, la agenda bilateral incluyó negociaciones sobre proyectos de minería, energía, agricultura e infraestructura. Ambas delegaciones exploraron oportunidades de cooperación en sectores productivos y discutieron posibles iniciativas conjuntas para el desarrollo económico. Sin embargo, la situación bélica y el proceso de adhesión de Ucrania a la Unión Europea dominaron el intercambio de los mandatarios.
La defensa de la integridad territorial de Ucrania tuvo especial resonancia en Belgrado, en un país donde el recuerdo de la fragmentación y la independencia unilateral de Kosovo en 2008 sigue marcando la política local. “Seguiremos aplicando esta política basada en nuestros principios, y no hay peros que valgan en este asunto. Es exactamente eso: muy preciso, claro y decisivo”, reiteró Vucic, aludiendo a la postura histórica de su gobierno respecto a la soberanía nacional.
La relación entre ambos líderes había mostrado signos de tensión en julio, durante la quinta cumbre Ucrania-Sudeste de Europa celebrada en Kiev. En esa ocasión, Vucic fue el único jefe de Estado que no firmó la declaración conjunta de apoyo político, militar, financiero y de seguridad a Ucrania, una decisión que evidenció las diferencias en la política exterior serbia y el delicado equilibrio que mantiene con Rusia.
En este nuevo encuentro, Vucic evitó hacer referencia a eventuales acuerdos sobre producción conjunta de drones o comercio de armamentos con Kiev, temas sobre los que Moscú ha expresado abiertamente su desconfianza. El presidente serbio reafirmó que su país no modificará su postura frente a Rusia y que Belgrado no se sumará a las sanciones impuestas por Occidente.
“Serbia ha establecido su política; una política que no ha cambiado y seguirá así por el momento”, puntualizó, consciente de la dependencia energética respecto a Rusia, principal proveedor de gas natural para el país balcánico.
El mandatario serbio también evocó los lazos históricos entre ambas naciones eslavas y recordó el apoyo de Moscú a Serbia durante los bombardeos de la OTAN en las guerras de Yugoslavia. Desde que asumió en 2014, Vucic ha visto estancarse el proceso de integración europea de Serbia, en parte por la falta de alineamiento geopolítico con Bruselas y los retrocesos en materia democrática y de Estado de derecho. Actualmente, Serbia es el único candidato a la UE que no ha adoptado sanciones contra Rusia a raíz de la invasión de Ucrania.
La visita de Zelensky buscó distender las tensiones y explorar nuevas vías de cooperación, en un escenario internacional condicionado por la guerra y las disputas energéticas. Mientras tanto, la preocupación por el impacto del invierno en la población ucraniana quedó instalada como una de las principales urgencias humanitarias del conflicto.
