La Asociación de Empresarios de Hostelería de la Malvarrosa propuso al Ayuntamiento de Valencia habilitar zonas de picnic para ordenar la práctica de cenar en la playa, mientras que la Federación de Asociaciones Vecinales rechaza la medida por considerarla parte de la identidad cultural.
La costumbre de los valencianos de sacar mesas, sillas y neveras a la playa de la Malvarrosa en Valencia para cenar al aire libre durante las noches de verano, conocida como ‘sopar a la fresca’, podría ser modificada. La Asociación de Empresarios de Hostelería de la Malvarrosa (Apholema) presentó en julio una propuesta al Ayuntamiento para habilitar puntos específicos en el paseo marítimo o solares anexos con papeleras, aseos y puntos de agua, con el objetivo de que los ciudadanos puedan seguir cenando al aire libre sin ocupar el espacio frente a los restaurantes.
Según los hosteleros, la ocupación de la zona frente a los locales dificulta la actividad de sus terrazas y afecta la experiencia de sus clientes. La propuesta busca conservar la costumbre de cenar con la brisa marina, pero con una imagen «cuidada y pulcra» y sin interferir en la actividad hostelera.
La Federación de Asociaciones Vecinales de València rechazó la propuesta y sostuvo que el ‘sopar a la fresca’ es una señal de identidad arraigada en la cultura valenciana. La organización recordó que esta práctica forma parte de la vida cotidiana de los barrios marítimos, como El Cabanyal y la Malva-rosa, donde los vecinos han acudido a la playa y al paseo para cenar y compartir durante generaciones.
En la discusión también intervino Sara, una valenciana que reside en Basilea, Suiza, y que se identifica en TikTok como @honolalab. En un video, Sara mostró imágenes de la ribera del río en Basilea, donde los vecinos cenan al aire libre con sus propias sillas y utilizan planchas públicas disponibles en la calle. «Quieren prohibir que los vecinos bajen a cenar al paseo marítimo en Valencia, porque da mala imagen a los turistas y es de país tercermundista», expresó Sara en su publicación. «Esto es Suiza en verano. Literalmente, hay hasta planchas públicas para que te hagas tú tu cena en la propia calle», agregó.
La usuaria concluyó que las ciudades deben estar pensadas para los habitantes y no solo para los visitantes. «Así es como se ve una ciudad cuando está pensada para los vecinos que viven en ella», afirmó.
