El exgerente de Relaciones Públicas de Renault, Gori Lucero, relató en Punto a Punto Radio cómo se construyó el papa móvil utilizado por Juan Pablo II en su visita a Córdoba en 1987. El vehículo, una Trafic adaptada en la planta de Santa Isabel, fue blindado y donado al Vaticano tras el evento.
La llegada del papa León XIV a Córdoba reavivó el recuerdo de la visita de Juan Pablo II a la provincia en 1987. Gori Lucero, exgerente de Relaciones Públicas de Renault, participó en la creación del papa móvil que trasladó al pontífice durante esa jornada.
En diálogo con Punto a Punto Radio (90.7 FM), Lucero recordó que el entonces arzobispo de Córdoba, cardenal Raúl Primatesta, solicitó el vehículo especial. «Estando de gerente de Relaciones Públicas de Renault, me mataba para que el papa móvil usara toda mi influencia para lograrlo», relató.
Lucero transmitió al equipo técnico de Renault las especificaciones indicadas por Primatesta. «Primatesta no sabía manejar, no tenía ni idea de lo que era la mecánica de un auto, y de memoria me cantó todos los detalles técnicos que tenía que tener el papa móvil. Una cosa increíble», afirmó.
Una Trafic transformada en vehículo papal
El papa móvil fue una Trafic adaptada en el taller experimental de Renault, en la planta de Santa Isabel. El vehículo fue blindado, contó con vidrios especiales importados de Alemania y tuvo modificaciones en su estructura para garantizar la seguridad del pontífice y de su secretario.
«El techo tenía que tener determinadas características, había que hacer todo el acceso al vehículo de determinadas formas, tenía que tener pedales para preservar la seguridad, asiento para el secretario del Papa. Todo eso se hizo y se hizo bien», explicó Lucero.
El conductor elegido fue el «Negro» Lucero, piloto experimental de Renault y amigo del exgerente. «Tenía que ser alguien que supiera mucho de mecánica y que además tuviera la costumbre de tener algún trato social, que no se intimide», señaló. Según Lucero, Primatesta generó un vínculo personal con el conductor: «Terminaron amigos y el Primatesta iba a tomar mate a la casa del Negro Lucero en Villa Allende».
Tras la visita, el vehículo fue enviado al Vaticano y luego regresó a Córdoba. «Una vez que se terminó de usar, se donó al Vaticano por indicaciones del arzobispado y quedó en custodia en Córdoba», indicó Lucero. Actualmente, el papa móvil forma parte de la colección del Museo de la Industria, en barrio General Paz.
La Trafic de las hostias consagradas
Lucero también recordó que el equipo de Renault preparó vehículos para distribuir la comunión entre los fieles. «Después hicimos una cantidad de Trafic furgón, los equipamos con madera y ahí se pusieron tápers con hostias consagradas para que se introdujeran dentro de la multitud y los sacerdotes distribuyeran la comunión», contó.
Tras la partida del Papa, Lucero recibió un llamado del taller experimental informándole que había quedado una Trafic con hostias consagradas. «Digo: por favor, cuídenlo, porque esas hostias están consagradas. Lo llamé a Primatesta y me dijo: ‘Llevalo a las monjas en Nueva Córdoba'», recordó. «Me subí a la Trafic y nunca en mi vida manejé con tanto cuidado hasta que entregué todo», agregó.
Lucero destacó el orgullo de los trabajadores de la fábrica: «Fue un orgullo tremendo para la gente de la fábrica haber tenido el papa móvil, de verlo en televisión saliendo con todos los Trafic a los costados. Fue impresionante», concluyó.
La entrevista se realizó en el programa «Es por Acá» de Punto a Punto Radio (90.7 FM), conducido por Juan Bernaus y Julieta Fantini.
