La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán reivindicó ataques contra defensas, aeronaves y equipamiento militar de Estados Unidos en las bases de Ali al Salem y Al Adiri, en Kuwait, en el marco de las hostilidades entre ambos países.
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán reivindicó este jueves ataques contra defensas, aeronaves y equipamiento militar de Estados Unidos en las bases militares de Ali al Salem y Al Adiri, en Kuwait, en el marco de las hostilidades entre Washington y Teherán que se extienden por doce jornadas consecutivas.
“La Guardia Revolucionaria Islámica, en represalia por el Ejército estadounidense asesino de niños y su injerencia en el estrecho de Ormuz, han atacado y destruido un gran almacén de equipo militar, un sistema de defensa antimisiles Patriot y un hangar de drones estadounidenses MQ-9 en la base aérea Ali al Salem”, señaló el brazo militar iraní en un comunicado recogido por la agencia de noticias Tasnim, vinculada a la propia Guardia.
Asimismo, aseguró haber atacado la base de Al Adiri, tomando como objetivos concretos “las instalaciones de alojamiento de las fuerzas estadounidenses (y) dos hangares de helicópteros”. “Además de abatir e herir a varios agresores, (las fuerzas de la Guardia Revolucionaria) han infligido graves daños a varios helicópteros y drones”, reza el texto.
El órgano castrense también alegó haber atacado “una torre de telecomunicaciones”, lo cual justificó como “respuesta a los ataques estadounidenses contra torres de telecomunicaciones en Irán”.
En el comunicado, dirigido al “pueblo kuwaití”, la Guardia Revolucionaria defendió sus represalias en la región. “A veces se dice que Irán ha violado la independencia, la integridad territorial y la soberanía de países con sus ataques, pero tal juicio es completamente erróneo”, esgrimió. En cambio, sostuvo que “la independencia, la integridad territorial y la soberanía de su Gobierno (en alusión específica al de Kuwait) son plenamente respetadas”.
“¿Qué clase de lugar es una base estadounidense en un país?”, cuestionó el cuerpo militar, que definió estos emplazamientos como lugares donde, “sin el control de sus guardias fronterizos, estadounidenses y cualquier persona que deseen, a veces prisioneros de otros países, entran y salen”. “Los Rangers del Ejército de Estados Unidos son quienes imponen la disciplina allí, no sus guardias militares. El juez estadounidense juzga los delitos que allí se cometen, no su juez. Allí rige la ley estadounidense, no la suya, ni siquiera la de sus fuerzas armadas. Ni siquiera su ministro de Defensa tiene derecho a entrar allí sin el permiso de los Rangers de Estados Unidos”, agregó.
Por ello, la Guardia defendió que “es Estados Unidos quien ha violado su integridad territorial y soberanía, no nosotros”. “Estamos atacando territorios ocupados por el Ejército estadounidense, un Ejército que no conoce otra cosa que el crimen”, afirmó.
Los argumentos de la Guardia Revolucionaria responden a reclamaciones como las esbozadas este miércoles por el secretario general del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo (CCG), Jasem Mohamed Al Budaiwi, que demandó que “se salvaguarden la soberanía y la integridad territorial de los Estados”, calificando la conducta iraní como “inaceptable” e “incompatible con la Carta de Naciones Unidas”.
Múltiples países de la región secundaron estas exigencias. El Gobierno de España trasladó este miércoles su condena a los recientes ataques de Irán contra los países del Golfo y Jordania, e hizo un llamamiento a una “urgente desescalada” y a respetar el “alto el fuego” en el conflicto entre Washington y Teherán.
