Un repaso de los datos verificables de la final de la Copa del Mundo 2022, las declaraciones de los involucrados y el contexto político y mediático que rodeó al partido entre Argentina y España.
El domingo 18 de diciembre de 2022, en el estadio Lusail de Qatar, la selección argentina de fútbol se enfrentó a España en la final de la Copa del Mundo. El partido finalizó con una victoria de España por 1-0, con gol de Ferrán Torres. Según las estadísticas oficiales, Argentina no realizó ningún disparo al arco durante los 90 minutos reglamentarios, excepto en los tres minutos finales del tiempo añadido. España dominó la posesión del balón y no permitió que Argentina pisara su área rival durante la mayor parte del encuentro.
Tras el partido, surgieron en redes sociales y medios digitales diversas teorías conspirativas que sostenían que Argentina habría sido obligada a perder debido a presiones políticas relacionadas con la guerra de Malvinas y la exhibición de un cartel alusivo durante la celebración previa. Estas afirmaciones no cuentan con respaldo de fuentes oficiales ni evidencia verificable.
En el ámbito mediático, el portal estadounidense The Athletic publicó un artículo titulado “Argentina se deshonró a sí misma”, en el que criticaba el comportamiento del equipo argentino durante el torneo. Por su parte, el club Rosario Central emitió un comunicado defendiéndose de las críticas por la foto elegida para saludar a la selección argentina.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, declaró que la organización obtuvo ingresos cercanos a 15 mil millones de dólares por el Mundial y donó un millón a las víctimas del terremoto que afectó a Venezuela durante el torneo. Infantino también entregó el Premio de la Paz al expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien según informes no confirmados habría considerado apoyar la candidatura de Infantino para dirigir la ONU.
En paralelo, el trabajador humanitario Mohamed al-Wahidi, de 57 años, fue asesinado el 7 de julio de 2022 por misiles israelíes mientras viajaba en taxi para transmitir el partido entre Argentina y Egipto, correspondiente a la fase de grupos. La organización humanitaria para la que trabajaba calificó el hecho como un error.
El fútbol, como fenómeno global, continúa siendo objeto de interpretaciones políticas y mediáticas que trascienden el ámbito deportivo, sin que exista hasta el momento evidencia que respalde las acusaciones de manipulación del resultado de la final.
