Un análisis de la Misión de Observación Electoral (MOE) presentado por el senador Iván Cepeda pone en duda la teoría del ‘voto fusil’ en la segunda vuelta presidencial de 2026.
Un análisis de la Misión de Observación Electoral (MOE) presentado por el senador Iván Cepeda cuestionó la teoría del ‘voto fusil’ en las elecciones presidenciales de Colombia. La controversia surgió tras la segunda vuelta presidencial del 21 de junio de 2026, en la que Abelardo de la Espriella se impuso sobre Iván Cepeda por un margen de 251.854 votos. De la Espriella obtuvo 12.960.166 votos (49,65%) y Cepeda 12.708.312 (48,70%).
Líderes de la oposición señalaron que el aumento de la votación en departamentos como Chocó, Putumayo y Nariño se debió a presiones de Grupos Armados Ilegales (GAI) en favor de la campaña de Cepeda. El 14 de julio, Cepeda publicó en su cuenta de X las conclusiones del informe titulado ‘La paradoja del voto cautivo’, elaborado por la MOE, para refutar esas acusaciones.
El informe indica que la participación en zonas rurales alcanzó el 64,39%, superior al 57,27% de 2022 y al 52,13% de 2018. Cepeda destacó que en municipios con control hegemónico del ELN, De la Espriella ganó en el 66% de las zonas rurales con un promedio del 79,28% de los votos. La MOE concluyó que la presencia de grupos armados no explica los resultados electorales y que los únicos comportamientos atípicos se dieron en Jambaló y Toribío (Cauca), atribuidos a la cohesión social indígena, no a la coacción.
