El papa León XIV bendecirá la Torre de Jesús de la Sagrada Familia en Barcelona, el punto más alto de la ciudad, en un acto que combinará una misa solemne y un espectáculo tecnológico.
Barcelona, 7 jun (EFE).- La bendición de la Torre de Jesús de la Sagrada Familia por parte del papa León XIV culminará la obra arquitectónica más simbólica de Antoni Gaudí, puesta al servicio de la proyección global de la fe cristiana y convertida en el principal reclamo turístico de Cataluña.
Con sus 172,5 metros, la torre de Jesús es la más imponente del templo situado en el Eixample de Barcelona y está rematada por una cruz visible desde gran parte de la ciudad que invita a «alzar la mirada», tal y como reza el lema utilizado por la Iglesia para la visita del pontífice a Cataluña.
Gaudí, un gran devoto, concibió la Sagrada Familia como una especie de «Biblia en piedra» que explica los misterios centrales del cristianismo: las fachadas del Nacimiento, la Pasión y la Gloria (aún por construir) representan el nacimiento, la muerte y la resurrección de Jesús.
Las 18 torres forman una jerarquía espiritual: 12 están dedicadas a los apóstoles, cuatro a los evangelistas, una a la virgen María, y en el centro y por encima de todas, la de Jesucristo, la que inaugurará el papa.
Convertido en el punto más alto de Barcelona, la torre de Jesús, subrayan los responsables de la Sagrada Familia, «enlaza el cielo con la tierra y la casa de Dios con la casa de los hombres», mientras representa a Cristo glorificado, ocupando el centro geométrico y espiritual del edificio.
La monumental cruz, concebida también como mirador y faro, está recubierta de vidrio y cerámica blanca esmaltada, porque Gaudí quería que pareciera de cristal, y en los extremos de los brazos horizontales habrá unos ventanales desde los que se podrá contemplar la ciudad.
El arquitecto director de la Sagrada Familia, Jordi Faulí, ha asegurado que el objetivo es que la cruz se vea «resplandeciente».
Revestida de gran trascendencia espiritual e institucional, la bendición de la torre de Jesús es el colofón de la visita del papa a Barcelona y los pormenores se han mantenido casi en secreto para mantener la expectación.
El acto constará de dos partes muy diferenciadas: una misa solemne en el interior de la basílica y la bendición posterior de la torre, desde el exterior.
A la misa solemne en la basílica del templo asistirán, entre otros, los Reyes de España, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, así como autoridades eclesiásticas (obispos y cardenales).
Unas 4.000 personas -1.200 feligreses de parroquias de la ciudad- podrán seguir la ceremonia en el interior mientras que otras 4.000 asistirán en directo a la bendición de la torre.
La inauguración de la torre finalizará ya de noche con un espectáculo tecnológico de luz y colores creado especialmente para la ocasión y que acabará con un dibujo con drones de la imagen de Gaudí en el cielo.
La bendición se lleva a cabo coincidiendo con el aniversario de la defunción de Antonio Gaudí, cuya tumba en la cripta del templo también visitará el papa León XIV.
El director general de la Junta Constructora, Xavier Martínez, ha asegurado que el 10 de junio la Sagrada Familia volverá a construir «un nuevo recuerdo que nunca olvidaremos», similar al que se vivió en 2010, cuando el papa Benedicto XVI consagró el templo.
«Si entonces se descubrió el interior, ahora descubriremos las torres», ha dicho.
Inaugurada la torre de Jesús, la Sagrada Familia encarará después la construcción de la tercera y última fachada del templo, la de la Gloria, con la expectativa de completarla en una década.
