Las muertes de José Francisco Sanfilippo y Chunchuna Villafañe dejan a Marilina Ross como la única integrante del grupo de figuras públicas que acompañaron al general Juan Domingo Perón en el vuelo chárter de regreso a la Argentina el 17 de noviembre de 1972.
Este viernes fallecieron el exfutbolista José Francisco Sanfilippo y la modelo y actriz Chunchuna Villafañe. Con estas muertes, la actriz y cantante Marilina Ross es la única persona del grupo de figuras del espectáculo que viajó junto al general Juan Domingo Perón en el vuelo chárter que lo trajo de regreso a la Argentina el 17 de noviembre de 1972, tras 17 años de exilio.
Ese retorno comenzó el 13 de noviembre, cuando el entonces presidente provisional del Senado, Héctor Cámpora, y el secretario general del Movimiento Nacional Justicialista, Juan Manuel Abal Medina, concurrieron a la Casa Rosada para informar los detalles del vuelo que trasladaría a la delegación que acompañaría a Perón. El contingente estaba compuesto por referentes políticos como Antonio Cafiero y Carlos Menem; sindicalistas como Lorenzo Miguel y José Rodríguez; y figuras del mundo del espectáculo y la cultura como el director Leonardo Favio y el poeta José María Castiñeira de Dios.
Mientras en la Argentina se organizaban los últimos detalles para la llegada, Perón viajó de España a Italia, donde se reunió con el secretario del Consejo para Asuntos Públicos del Vaticano, monseñor Agostino Casaroli. El 15 de noviembre, el líder del justicialismo envió un mensaje a sus seguidores, pidiéndoles que se mantengan “dentro del mayor orden y tranquilidad”.
El avión DC-8 de Alitalia partió de Roma a las 20:25 del 16 de noviembre, el mismo horario en que había fallecido Eva Perón el 26 de julio de 1952. “Es casualidad, más que ninguna cosa. La recordamos en ese momento y, quizás en homenaje a ella, partimos en ese momento”, declaró Perón al periodista español Manuel García Alcalá.
“No se trata de una reunión pública, sino de un hecho natural y espontáneo que concierne a Perón, a sus amigos y simpatizantes”, afirmó Abal Medina cuando le preguntaron por la masiva movilización que se esperaba para recibir al exmandatario.
Poco después de las 11 del 17 de noviembre de 1972, el vuelo 3584 de Alitalia aterrizó en el aeropuerto de Ezeiza. Al bajar del avión, Perón fue recibido por el dirigente sindical José Ignacio Rucci, quien lo esperaba con un paraguas abierto para protegerlo de la lluvia. Un fotógrafo capturó la imagen de Rucci intentando cubrir a Perón, quien era unos veinte centímetros más alto que él.
El general fue trasladado al Hotel Internacional de Ezeiza. La madrugada del sábado 18, abandonó el lugar junto a su comitiva para dirigirse hacia la casona de Gaspar Campos, adquirida por el Partido Justicialista. Al llegar, se dirigió a las personas que lo esperaban: “Les agradezco profundamente la amabilidad que tienen de venir hasta acá para darme una inmensa satisfacción”.
