Trabajadores de la Unidad Turística de Chapadmalal realizaron una asamblea a cielo abierto tras conocer, mediante un documento filtrado, la posible oficialización de 58 despidos. El Gobierno nacional ya anticipó su intención de concesionar el complejo a un operador privado.
MAR DEL PLATA. En una asamblea a cielo abierto, los empleados de la Unidad Turística de Chapadmalal expresaron su preocupación por la posible oficialización de 58 despidos en el complejo, según un documento al que accedieron y que consideran veraz. El complejo, que lleva más de un año sin prestar servicios, fue transferido a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) tras ser considerado “innecesario” por la Secretaría de Turismo y Ambiente de la Nación.
Entre los trabajadores afectados se encuentran empleados con más de 30 años de antigüedad y algunos que residen permanentemente en el predio, una disposición vigente desde la inauguración de los nueve hoteles. La delegada de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en Chapadmalal, Florencia Ruiz, declaró: “Hemos accedido a una copia de la resolución que pasa a disponibilidad a los 58 empleados que trabajamos aquí y lo mismo ocurrirá con los compañeros de Embalse Río Tercero”.
Desde el Gobierno, el jefe de Gabinete afirmó a fines de marzo que los hoteles serán concesionados por 30 años, aunque no precisó el mecanismo ni el cronograma. La residencia presidencial, ubicada en el extremo norte del predio, no formaría parte de esa eventual privatización.
Los trabajadores aclararon que aún no recibieron notificación oficial ni telegramas, pero esperan la publicación de la medida en el Boletín Oficial. En el predio, de gran extensión, el personal continúa realizando tareas de mantenimiento con una caja chica de $504.000 enviada por el Estado nacional.
El complejo, diseñado por el arquitecto Alejandro Bustillo y declarado monumento histórico nacional, tuvo su última actividad con huéspedes en enero y febrero de 2025, a través de un operador privado. La última inversión relevante data de 2022, y algunos edificios presentan deterioro. Candela Victorica, empleada con casi 33 años de antigüedad, sostuvo: “Buscan terminar con una propuesta para favorecer un gran negocio”.
Unas 30 familias residen en el predio y podrían ser desalojadas si se concretan los despidos, según una nota de la AABE que intimaba a desocupar las viviendas. La única actividad reciente fue el alojamiento de jugadores de vóleibol mediante un acuerdo con una entidad deportiva.
