El partido correspondiente a la fase de grupos de la Copa Libertadores entre Boca Juniors y Cruzeiro finalizó 1-1. El VAR intervino en tres jugadas: el gol del empate visitante, la expulsión de Gerson y el gol anulado a Miguel Merentiel.
En el inicio del segundo tiempo, a los nueve minutos, Cruzeiro empató el partido mediante un remate del lateral Fágner. La jugada derivó de una sucesión de pases en el campo de Boca. El banco local reclamó una mano en el tramo final de la acción. El árbitro Jesús Valenzuela revisó la jugada en el VAR y determinó que el roce fue imperceptible, por lo que convalidó el gol.
Minutos después, Leandro Paredes y Gerson disputaron una pelota suelta en el área visitante. Gerson extendió su pierna izquierda sobre la rodilla derecha de Paredes. Tras la revisión del VAR, Valenzuela expulsó de manera directa al jugador de Cruzeiro.
Posteriormente, Boca anotó un gol a través de Miguel Merentiel, que fue anulado tras la revisión del VAR por una mano de Delgado en la jugada previa.
