Una exfuncionaria municipal admitió su culpabilidad ante un tribunal federal por actuar como espía de China entre 2020 y 2022, arriesgando una condena de hasta diez años de prisión.
Una exalcaldesa de una ciudad en Estados Unidos se declaró culpable ante un tribunal federal por cargos de espionaje en favor de China. La acusación señala que entre 2020 y 2022 difundió propaganda y proporcionó información sensible a agentes del gobierno chino.
La exfuncionaria podría enfrentar una condena de hasta diez años de cárcel, según lo establecido por la ley estadounidense para este tipo de delitos. El caso ha generado atención mediática y reavivado el debate sobre la seguridad nacional y las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Las autoridades no han revelado detalles adicionales sobre la información comprometida ni el alcance de sus actividades, pero el proceso judicial continuará en las próximas semanas.
