Las picadas son una tradición en las reuniones argentinas, pero una especialista en nutrición alerta sobre los posibles problemas que pueden generar si no se eligen bien los ingredientes y las porciones.
En las reuniones sociales argentinas, la picada suele ser la estrella. Sin embargo, una nutricionista consultada por Ciudad Cero advierte que su consumo desmedido o mal balanceado puede traer consecuencias para la salud. “Hay que estar atento a la calidad de los alimentos y a las cantidades”, señala la especialista.
Los riesgos más comunes incluyen un exceso de sodio, grasas saturadas y calorías vacías, especialmente cuando se abusa de embutidos, quesos duros y snacks ultraprocesados. La profesional recomienda optar por versiones más equilibradas: incluir frutas frescas, frutos secos sin sal, verduras crudas en bastones y quesos magros.
Además, sugiere prestar atención a las porciones y no convertir la picada en el plato principal de la comida. “Lo ideal es que sea un aperitivo ligero, no una comida completa”, explica. También recuerda la importancia de hidratarse bien y evitar el exceso de alcohol, que suele acompañar estas preparaciones.
Para quienes tienen condiciones de salud como hipertensión, diabetes o colesterol alto, la nutricionista aconseja consultar con un profesional antes de armar la picada y elegir ingredientes específicos que no comprometan su estado.
En Ciudad Cero creemos que la información es poder: conocer los riesgos y las alternativas permite disfrutar de las tradiciones sin descuidar el bienestar.
