La ciudad de Córdoba vuelve a ser el epicentro del diseño regional con la apertura de Casa FOA Córdoba 2026 – Edición Pocito Social Life, que hasta el 7 de junio propone 37 espacios en 4.400 m2 para explorar el arte como lenguaje transformador.
La ciudad de Córdoba vuelve a convertirse en el epicentro del diseño regional, ya que desde el pasado jueves y hasta el 7 de junio, Casa FOA Córdoba 2026 – Edición Pocito Social Life abrió sus puertas en un enclave estratégico: el corazón del Distrito Joven, en Av. Vélez Sarsfield al 1100. Con 37 espacios distribuidos en 4.400 m2, la muestra no solo busca superar los 48.000 visitantes de su edición anterior, sino profundizar un diálogo que este año tiene por eje el arte como lenguaje transformador.
“El concepto de esta edición es una espiral de crecimiento”, explican desde la organización, y afirman que se trata de entender el diseño como un proceso continuo, donde lo existente se resignifica. En ese camino, el arte dejó de ser un accesorio para convertirse en una parte importante de las propuestas.
Para Marcos Malbrán, director de Casa FOA, la elección de Córdoba no es azarosa. “Córdoba fue nuestro trampolín federal”, afirma. Según Malbrán, la impronta de este año está marcada por el rediseño, una capacidad de transformación que el público puede “tocar y sentir”. Además de la excelencia arquitectónica, Malbrán destaca el fin solidario: todo lo recaudado sostiene la misión de la Fundación Oftalmológica Argentina Jorge Malbrán, que desde 1964 recorre el país con su programa “Para verte mejor”. Consultado sobre la creciente presencia artística, señala: “Buscamos enriquecer la cultura; el arte año a año tiene mayor participación y estamos convencidos de que eso es algo muy bueno”.
El recorrido por los espacios confirma esta tendencia. En el Espacio 30, la arquitecta Rocío Pérez (Estudio Fontenla) presenta una Master Suite que es una oda al detalle artesanal. El “maridaje artístico” se traduce en un mix de texturas y procedencias: la cordobesa Sol Pandolfi despliega un muralismo maximalista, mientras que Johanna Patrisso (Buenos Aires) aporta trazos abstractos en sintonía con los textiles. Además, Karen Sayad (Córdoba) interviene con maderas talladas a mano.
En el Espacio 22, a cargo de Pamela Macagno (Denovela Arquitectura), una biblioteca concebida como un “atelier de artista para artistas” juega con la dualidad emocional: un sector frío e introspectivo frente a otro cálido donde explota el “ego” creativo. La experiencia incluyó intervenciones en vivo junto a Estudio Born, con grafitis y pinceladas que demuestran que no existe rincón sin arte.
El Espacio 27, denominado “City Home”, fue diseñado por Federico Biderbost (Momento) y Kitty Guzmán (Sierra Muebles) como un departamento de alquiler temporario que busca ser un oasis hotelero en medio del ritmo de Pocito. Bajo el nombre de “La Tregua”, el espacio se apoya en el talento local: Vale Findlay Wilson (Carlos Paz) realizó una pintura de gran formato (4×1,5 metros) para transmitir paz; Lucrecia Rey Caro (Córdoba) sumó esculturas y láminas; Laura Gualdoni aportó arte efímero con flores; y Antonella Accietto intervino un mural gigante y el fondo de la cava con revestimientos plásticos de Alba.
La impronta artística de la edición 2026 también mira hacia atrás para proyectarse: los espacios comunes cuentan con un mural de El Lolo y Lu Yorlano, artistas que ganaron el premio a la Mejor Instalación Artística en 2024 con su obra “Planos Diferidos”.
Sede: Pocito Social Life (Av. Vélez Sarsfield 1100).
Fecha: Del 7 de mayo al 7 de junio.
Horario: Todos los días, de 12 a 20.
Entrada general: $20.000.
