La medida fue publicada en el Boletín Oficial. Entre sus condiciones dispone no reconocer la antigüedad de quienes fueron becarios, personal transitorio o contratados y les prohíbe el reingreso al Estado a quienes adhieran.
El Gobierno nacional publicó en el Boletín Oficial una nueva medida que avanza en la reestructuración del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). La iniciativa establece la apertura de retiros voluntarios para el personal del organismo, con condiciones que han generado controversia.
Entre los puntos más destacados, la normativa dispone que no se reconocerá la antigüedad laboral de aquellos empleados que hayan sido becarios, personal transitorio o contratados. Además, se prohíbe el reingreso al Estado a quienes opten por acogerse a este régimen de retiro.
La decisión se enmarca en un proceso de ajuste que el Ejecutivo viene implementando en distintos organismos públicos, con el objetivo de reducir el gasto estatal. Desde el INTA, fuentes sindicales señalaron su preocupación por el impacto que podría tener en la capacidad técnica y científica del instituto, clave para el sector agropecuario argentino.
