El Concejo de la ciudad fronteriza de El Paso, Texas, votó por unanimidad medidas que buscan impedir la edificación de nuevas instalaciones de detención de inmigrantes dentro de sus límites, evaluando requisitos de distancia y tamaño.
El Ayuntamiento de El Paso, en Texas, votó por unanimidad nuevas acciones que impiden la construcción de nuevos centros de detención de inmigrantes dentro de los límites de la ciudad. La normativa, aprobada el 13 de abril, ordena al personal municipal redactar revisiones para disuadir este tipo de obras. Entre los requisitos a evaluar se encuentran la distancia mínima de las instalaciones respecto a zonas residenciales y el tamaño permitido de los edificios.
«Si se trata de una empresa privada que opera para el gobierno federal y está ubicada en terrenos privados, entonces sí debe cumplir con nuestros códigos y procedimientos locales», explicó el subdirector municipal, Mario D’Agostino. «Pero en lo que respecta a la propiedad federal, no podemos imponer ninguna restricción».
La medida también instruye a empleados municipales a informar a sus supervisores si agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) visitan alguna instalación de la ciudad. Esta iniciativa responde a la preocupación local por una posible proliferación de estos centros en la zona.
En enero del año pasado se anunció la creación de una prisión en el extremo este del condado de El Paso. Según medios locales, las nuevas instalaciones del ICE podrían tener capacidad para albergar hasta 8500 personas. Además, la administración federal prevé la instalación de otros centros de detención en varios estados.
