Dentro del espacio oficialista surgen voces que consideran «insostenible» la situación del jefe de Gabinete, a raíz de las causas judiciales y los viajes privados que no pudo justificar.
La posición de Manuel Adorni al frente de la Jefatura de Gabinete genera cuestionamientos dentro del propio espacio político que respalda al Gobierno. Javier Negre, propietario del medio La Derecha Diario, señaló que «hay cosas que Adorni no pudo justificar», en referencia a los viajes privados que realizó. Aunque aclaró que no lo condenaría de antemano, su declaración suma a un ruido interno que advierte sobre el desgaste de imagen.
Negre, cuyo medio suele alinearse con el oficialismo, consideró que algunos de los viajes «no son de buen gusto para la militancia» y que el funcionario «se equivocó al incluir a su mujer al avión oficial». Destacó, no obstante, la labor de Adorni como portavoz y el respaldo del Presidente, aunque con una advertencia: «Si engañó, se tiene que ir del Gobierno».
Estas críticas se suman a las expresadas previamente por Nicolás Márquez, biógrafo oficial de Javier Milei, quien fue más allá al calificar a Adorni como un «cadáver político» y exigir su renuncia inmediata por, según su visión, «tergiversar» posiciones oficiales. Márquez aclaró que sus declaraciones fueron a título personal.
El contexto de estas opiniones se da en medio del avance de causas judiciales que investigan el patrimonio del jefe de Gabinete y los mencionados viajes, un tema que gana atención dentro del ecosistema político oficialista.
