Representantes del sector advierten sobre la creciente presión financiera y operativa en las residencias de larga estadía debido a la falta de actualización de los valores que abona la obra social.
Las residencias geriátricas de Córdoba enfrentan un escenario complejo debido al congelamiento de los aranceles que abona el PAMI y a demoras en la atención médica, según informó Carolina Villarreal Kurth, integrante de la Cámara Argentina de Prestadores de Servicios Gerontológicos.
En la provincia hay más de 400 residencias habilitadas, de las cuales alrededor de 50 trabajan con la obra social. Villarreal Kurth señaló que los aranceles por la prestación de residencia de larga estadía se mantienen sin cambios desde agosto de 2025, sin incrementos que acompañen la inflación o los ajustes salariales del sector.
Esta situación genera un desfasaje entre ingresos y costos que se ha profundizado en los últimos meses, impactando en la sostenibilidad del servicio y en la calidad de atención de las personas mayores.
A las dificultades financieras se suman problemas operativos, como demoras en la asignación de turnos médicos y en la aprobación de estudios, lo que traslada responsabilidades adicionales a las residencias.
«Esto genera una fragmentación de la atención y sobrecarga la red de cuidado de la persona mayor», indicó la representante del sector, quien advirtió que el margen de maniobra se está reduciendo. «Ya estamos en situaciones de riesgo», afirmó.
El impacto también alcanza a las familias, que en muchos casos deben costear atenciones de manera particular para evitar demoras. «No cualquiera tiene la posibilidad de hacerlo de manera particular, entonces la verdad que es bastante injusta la situación», sostuvo Villarreal Kurth.
Finalmente, la referente puso el foco en problemas estructurales del sector, recordando el rol clave de las residencias durante la pandemia y alertando sobre la proliferación de espacios informales que operan con valores por debajo de los costos reales.
