17.7 C
Buenos Aires
viernes, 10 abril, 2026
InicioEconomíaInocencia Fiscal: el régimen no logra revertir la cautela de los ahorristas

Inocencia Fiscal: el régimen no logra revertir la cautela de los ahorristas

A más de dos meses de su reglamentación, la ley que busca formalizar ahorros no declarados no generó el impacto esperado. Los depósitos en dólares crecieron mínimamente en marzo, mientras especialistas analizan las causas de la persistente desconfianza.

El Gobierno reglamentó hace más de dos meses la Ley de Inocencia Fiscal, una de las reformas tributarias más ambiciosas de la gestión de Javier Milei, que busca incentivar la formalización de ahorros no declarados. Sin embargo, el régimen no logró generar el impacto esperado entre los ahorristas argentinos.

Los depósitos en dólares casi no crecieron en marzo de 2026, en un escenario donde persisten dudas sobre la estabilidad de las reglas, los incentivos reales y la seguridad del sistema financiero. Informes privados y especialistas coinciden en que, pese a los cambios normativos, la desconfianza estructural sigue condicionando las decisiones de ahorro y la canalización de divisas hacia el sistema formal.

Según un informe de la consultora Labour Capital & Growth (LCG), los depósitos en dólares aumentaron apenas u$s48 millones en marzo, el menor incremento desde mayo de 2025, incluso tras la implementación del régimen. El relevamiento también indicó que los depósitos en pesos cayeron en términos reales por tercer mes consecutivo.

Este comportamiento refleja que el régimen no logró revertir la cautela de los ahorristas, que continúan priorizando la protección de su capital frente a la incertidumbre.

Para el abogado tributarista Daniel Ricardo García, el problema central es más profundo que la normativa. “La Ley de Inocencia Fiscal es un paso correcto, pero está lejos de ser suficiente por sí sola para recuperar la confianza de los ahorristas”, aseguró. En esa línea, el especialista explicó que “la confianza no se reconstruye con una ley, sino con consistencia en el tiempo”, en un contexto atravesado por cambios frecuentes en las reglas y presión fiscal.

Por su parte, el abogado Maximiliano Batista coincidió en que el foco del problema no está solo en lo impositivo. “La principal preocupación de los ahorristas no es el aspecto impositivo, sino el regulatorio. Tienen miedo de un nuevo corralito, pesificación o cepo cambiario”, advirtió.

Desde una mirada operativa, el contador Marcelo Rodríguez, CEO de MR Consultores, sostuvo que la normativa “es una condición necesaria pero no suficiente”, ya que no se observan decisiones generalizadas de ingreso de fondos al sistema.

El Dr. García también advirtió sobre el comportamiento defensivo de los contribuyentes: “Hay un problema de ‘memoria fiscal’: la gente recuerda cambios abruptos, nuevos impuestos o fiscalizaciones retroactivas”, lo que desalienta la formalización de ahorros.

En paralelo, el letrado Batista remarcó que la falta de garantías legales frente a eventuales medidas limita el atractivo del sistema local, y señaló que muchos ahorristas comparan con alternativas en el exterior que ofrecen mayor seguridad o rendimiento.

El contador Rodríguez, en tanto, aportó que el régimen todavía presenta dificultades prácticas. “Recibimos consultas sobre el funcionamiento del régimen por el atractivo del denominado ‘tapón fiscal’, sin embargo, el número de contribuyentes decididos a sacar los dólares del colchón es muy reducido”, explicó. Además, indicó que existen obstáculos operativos: bancos y escribanos solicitan justificar el origen de los fondos, lo que en la práctica complica la adhesión.

El informe de LCG también señaló que la demanda de dinero muestra una leve caída en los últimos meses, influida por factores estacionales y por una inflación que volvió a acercarse al 3% mensual. En ese contexto, los pesos pierden atractivo como reserva de valor y los ahorristas buscan alternativas que preserven mejor su poder adquisitivo.

A su vez, aunque los agregados monetarios más amplios muestran cierta recomposición, la preferencia por activos más seguros o rentables limita el impacto de la ley en el corto plazo.

Por último, Rodríguez concluyó que, más allá de los incentivos, la decisión depende de cada caso: algunos buscan invertir o consumir, mientras que otros prefieren mantener sus ahorros fuera del sistema a la espera de mejores condiciones.

Más noticias
Noticias Relacionadas